Las interrupciones periódicas del servicio y la sobrecarga de capacidad de la infraestructura centralizada en la nube han creado una oportunidad para las empresas que construyen redes distribuidas.
Los defensores del enfoque distribuido argumentan que distribuir las cargas de trabajo entre varios nodos más pequeños reduce el riesgo de concentración. Afirman que el modelo podría ser especialmente valioso en sectores con una alta demanda informática y una baja tolerancia al tiempo de inactividad, como la inteligencia artificial, los videojuegos y las finanzas.
"Con el tiempo, a medida que la infraestructura descentralizada iguale o supere el rendimiento de las nubes centralizadas, la dependencia de un único proveedor disminuirá de forma natural", declaró a Cointelegraph Carlos Lei, CEO y cofundador del mercado de conectividad Uplink, basado en DePIN.
En el panorama tecnológico actual, la infraestructura descentralizada suele referirse a la blockchain, que está diseñada para distribuir la confianza y reducir los puntos únicos de fallo mediante la distribución de la verificación y el almacenamiento de datos.
Sin embargo, la infraestructura que permite el acceso a estas redes sigue dependiendo en gran medida de las plataformas en la nube centralizadas.



