La minería de bitcoin cada vez se expande más por el mundo, pero en Latinoamérica su actividad parece haber incrementado en los últimos meses. Este aumento de los casos de uso se debe a varios factores socioeconómicos ya que varias economías latinoamericanas han visto sus monedas devaluadas en los últimos años y en particular desde el inicio de la pandemia. Por ello, cada vez hay más personas que ven en los criptoactivos una oportunidad para evitar la devaluación de sus activos.
En esta ocasión se habría unido la localidad de Panajachel, ubicada en Guatemala. El pasado 25 de marzo la Alcaldía de la ciudad - conocida en el lenguaje coloquial como “Pana” - decidió dar luz verde a un proyecto para impulsar la minería de bitcoin en el municipio. De la misma forma que en El Salvador se planea aprovechar la energía geotérmica de los volcanes para minar bitcoin. Si tenemos en cuenta que la demanda energética de la minería es elevada, utilizar fuentes de energía disponibles es una gran ventaja para reducir costes y encaminar la actividad de forma más rentable. Por ello, en Centroamérica ya hay iniciativas en marcha para minar con energía volcánica.
Minando Bitcoin con energía volcánica
El proyecto local Bitcoin Lake buscaba intentar replicar lo que consiguió Bitcoin Beach en El Salvador. El fundador de Bitcoin Lake, Patrick Melder, aseguró a Bloomberg que ya habían comenzado las actividades de minado de bitcoin en la localidad. Además, ya hay más de una decena de comercios que aceptan el pago con BTC. Estos desarrollos ayudan en gran medida a la adopción de las criptomonedas en la población ya que facilitan mucho el acceso y el uso de estos activos.
Panajachel se convertiría así en uno de los primeros municipios con minería bitcoin en Centroamérica. La particularidad de este lugar es que cuenta con energía volcánica, al igual que El Salvador. En este caso, cuenta con los volcanes de San Pedro, Tolimán y Atitlán. Melder explicó que esta energía es un recurso gratuito que se puede aprovechar en la localidad y que da una ventaja competitiva a los mineros de bitcoin centroamericanos con respecto a los que sí tienen que pagar la electricidad y, por lo tanto, tienen unos gastos fijos adicionales para mantener su actividad en funcionamiento.
Además, estas iniciativas cuentan con apoyo gubernamental por lo que es posible que dispongan de subvenciones para la actividad hasta que empiece a cubrir la inversión inicial en producción de bitcoin. A pesar de que las centrales geotérmicas requieren una inversión inicial importante se estima que la producción de bitcoin podría rentabilizar estos proyectos en cuestión de meses. Si bien depende de factores que no se pueden prever, el carácter alcista de la criptomoneda hace que las previsiones sean optimistas y, en cualquier caso, la fuente de electricidad a bajo coste aprovechando las condiciones geográficas de estas comunidades tiene cantidad de aplicaciones prácticas.



