Existen dos tendencias en el mundo de las finanzas digitales que vienen ganando fuerza. Por un lado, las llamadas embedded finance que buscan incorporar servicios financieros en distintas comunidades para facilitar el acceso a los mismos. Específicamente, se intenta integrar cada vez más en internet y en diferentes sectores a los servicios financieros. Por ejemplo, en una compra se pueden incorporar elementos financieros y no solo de e-commerce. Otro caso testigo son las API, que permiten interconectar datos y servicios. Y si están correctamente integrados, se convierten en parte del producto.
Por su parte, Open Banking refiere a que cada usuario es dueño de sus datos y que cada institución financiera con la que quiera operar puede usarlos para potenciar sus servicios con mayor nivel de eficiencia. Esta nueva metodología de trabajo implica la colaboración entre instituciones y la creación de una nueva estructura financiera.
Un reciente relevamiento da cuenta de esto y arroja resultados sobre el mercado argentino. El estudio, realizado por la Cámara Argentina de Fintech y la empresa de tecnología Poincenot, muestra que el desarrollo de estas tecnologías en el mercado local es prometedor, pero aún incipiente, según sus propios protagonistas todavía falta bastante por hacer. “El objetivo que nos planteamos fue indagar acerca de las perspectivas y puntos de vista de los diferentes actores del ecosistema financiero acerca de estas dos tendencias, que son una de las más calientes de los últimos meses”, indicó Mariano Biocca, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Fintech.
José Marcos González Pereira, Chief Business Officer de Poincenot Tech Studio, agregó que “La experiencia internacional demuestra que las finanzas embebidas y el open banking son herramientas que amplían las posibilidades de clientes y consumidores mediante el uso de la tecnología, generando nuevas oportunidades para el ecosistema y la industria financiera”. En la encuesta participaron mayoritariamente personas relacionadas a fintech o la banca tradicional (80%), como así también actores de sectores aledaños (empresas que comercializan servicios B2B y B2C, retailers, empresas de telecomunicaciones, etc.) que utilizan servicios y productos de fintech (13%) o que tienen iniciativas relativas a Fintech (6%) y Venture Capital (1%) que opera en capital de riesgo. Cabe destacar que B2B son los más activos, representando el 67% de los clientes fintech, seguidos por servicios (22%) y retail (11%).
Un detalle interesante es que si bien el 57% de los encuestados conocía el concepto de open banking tan solo el 35% conocía el de finanzas embebidas. Algunos de los resultados que arrojaron las encuestas y entrevistas en profundidad a referentes de bancos y entidades financieras, fintechs, venture capital y comunidades indican: