A medida que el estado de Texas se enfrenta a una rápida afluencia de operaciones de minería de Bitcoin, su infraestructura eléctrica tendrá que soportar los 5,000 megavatios (MW) que se espera que demande la industria para 2023.
El sector de la minería de Bitcoin en Texas consume actualmente entre 500 y 1,000 MW de energía. El Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) anticipa que la demanda podría quintuplicarse para 2023 y ha previsto entre 3,000 y 5,000 MW adicionales, según los informes.
Esta expansión se produce en un momento en el que el estado de la estrella solitaria planea convertirse en la sede del 20% de las operaciones de minería de Bitcoin del mundo. Texas se ha convertido en el destino de los mineros de Bitcoin desde que el gobierno chino prohibió oficialmente la minería de Bitcoin a principios de este año.
El gobierno del estado ha aprovechado la prohibición de China para convertir a Texas en un paraíso para los mineros de criptomonedas, que ahora pueden disfrutar de una reducción de impuestos de 10 años, créditos de impuestos sobre las ventas y formación de la mano de obra patrocinada por el estado.
Sin embargo, a algunos residentes de Texas les preocupa que no se pueda mejorar la red eléctrica existente. La gestión de la red eléctrica del estado por parte de ERCOT fue objeto de un fuerte escrutinio en febrero de 2021, cuando los apagones asolaron la región durante una ola de frío extremo que dejó a unos 5 millones de residentes sin electricidad durante días.



