El sector inmobiliario ha sido reconocido históricamente como un barómetro de la economía. Como es un mercado que requiere grandes inversiones, su movimiento tiene una fuerte influencia en el mercado: el aumento de las ventas de propiedades indica una recuperación económica, mientras que lo contrario indica signos de recesión económica. Sin embargo, precisamente por demandar importantes cantidades de capital, el alto costo de invertir en el sector limita el número de posibles interesados y requiere un tiempo considerable de negociación. Por ello, más recientemente, se han diseñado nuevas tecnologías para transformar esta realidad.
La maduración de las PropTechs (o tecnologías propietarias) en los últimos diez años, por ejemplo, ha creado espacio para el surgimiento de nuevas plataformas de alquiler, compraventa de inmuebles, herramientas de planificación y gestión de la construcción, además de incentivar el uso de innovaciones. como big data, geolocalización, drones, realidad aumentada, blockchain y criptomonedas en el mercado inmobiliario. En Brasil, la encuesta Distrito PropTech Report mapeó 343 PropTechs en el país en 2020, totalizando más de 800 millones de dólares invertidos.
Según Jorge Castellar, director de ventas globales de Bricksave y especialista en finanzas de IBEMEC, recientemente, entre estas innovaciones, la tecnología de tokenización, combinada con blockchain, se ha destacado por su potencial para generar cambios consistentes en el sector inmobiliario, ya que asegura una mayor transparencia. y flexibilidad para activos altamente ilíquidos (con períodos de amortización a largo plazo), además de garantizar un mayor acceso a pequeños inversores.
“Este proceso consiste en crear una representación digital del activo con el objetivo de facilitar su negociación en el entorno digital. De esta manera, el token genera una serie de códigos, basados en reglas y procesos de identificación, que permite la compra y venta del inmueble en todo o en partes pequeñas”, comenta Joge.
Hoy, los activos inmobiliarios mundiales valen 326 billones de dólares, pero el número de inversores inmobiliarios no alcanza esta cifra, ya que el capital necesario no está al alcance de todos. Al dividir el valor de la propiedad en fracciones más pequeñas, la tokenización abre espacio para inversores principiantes, con menos capital, creando nuevas oportunidades de inversión en el sector.