Las criptomonedas aparecerán este año en la declaración de Hacienda y alrededor de 7 millones de contribuyentes tendrán que incluirlas en su trámite fiscal. Al no ajustarse el IPC al IRPF, se calcula que cada contribuyente pagará de media unos 100 euros de más y Hacienda recaudará así un total de 2,000 millones de euros.
A unos días para que comience la campaña de la declaración de la renta de 2021, se espera que este año las arcas del Estado recauden más con respecto al año pasado, una horquilla que se mueve entre los 5,500 y los 6,300 millones de euros, según confirman los expertos fiscales de la plataforma de TaxDow, una compañía española de asesoría fiscal digital que permite realizar la declaración de la renta. La subida del IPC cerró 2021 en el 6.5%. Al no ajustarse el impuesto sobre la renta de las personas físicas a este indicador, se calcula que cada contribuyente pagará de media unos 100 euros de más, es decir, un total de 2,000 millones de euros.
También se creará un nuevo tramo, el sexto, para rentas anuales a partir de € 300,000 con un tipo impositivo del 47%, también ayudará a incrementar las ganancias del Estado. Este nuevo gravamen afectará a 36,200 contribuyentes.
Una de las grandes novedades de esta campaña es que por primera vez las criptodivisas podrán formar parte de la declaración de más de 7 millones de contribuyentes. Por ahora sólo las tendrán que incluir en su IRPF aquellos que hayan vendido o intercambiado alguna de estas divisas en 2021, independientemente de si se han obtenido ganancias o pérdidas en el proceso. De no hacerlo, de acuerdo con el Plan Anual de Control Tributario y Aduanero del año 2021, la sanción por la deuda tributaria puede alcanzar hasta el 150%.
Es de notar que en la ley española no existe ninguna figura que regule específicamente a las criptomonedas, sino que las mismas se acoplan al tratamiento normal de las ganancias y pérdidas patrimoniales. Otros dos fenómenos virtuales que también destacan por no tener una regulación específica son la minería de criptomonedas y la compra-venta de tokens no fungibles (NFTs). En el caso de la minería, los expertos fiscales de TaxDown sostienen que habría que considerarla como una actividad económica, por lo que las cantidades percibidas se tendrían que declarar como ingresos derivados de dicha actividad. Con lo que respecta a los NFTs se contempla que las compañías que gestionan estos criptoactivos deban informar sobre ello a las autoridades.