No hay nada que, por lo general, golpee la imaginación y atraiga los afectos de la humanidad, como el derecho de propiedad; o ese dominio único y despótico que una persona reclama y ejerce sobre las cosas externas del mundo, en total exclusión del derecho de cualquier otro individuo en el universo; sin embargo, hay muy pocos que se toman la molestia de considerar el original y la base de este derecho.
De hecho, la propiedad no es una descripción fáctica, sino también un concepto psicológico, donde la propiedad se convierte tanto en un sentimiento como un hecho; es decir, las posesiones físicas manifiestan la personalidad y pueden sentirse como extensiones del ser humano, y por lo tanto, cualquier destrucción desenfrenada de esas posesiones también se siente como un ataque psicológico. Algunos expertos ciertamente encuentran que un elemento psicológico clave de la propiedad es el derecho, o al menos el derecho percibido, de controlar la cosa que se posee y que no puede ser explicado por las teorías económicas. En este sentido, el estado legal de la propiedad está muy lejos de coincidir con su estado psicológico o emocional, y los derechos legales que proporciona la propiedad incorpórea/virtual no conferirá el nivel de control que necesitan los propietarios de la información, psicológica o emocionalmente. Además, crecientemente los usuarios tienen más interés en comprar tierras o propiedades en los mundos virtuales.
Cabe realizar previamente una distinción entre propiedad y posesión. En este sentido, usualmente se emplean informalmente los términos "propiedad" y "posesión" como sinónimos intercambiables, cada uno de estos términos tiene una definición legal distinta con diferentes implicaciones en la ley de propiedad. En la ley, la propiedad es el derecho absoluto de un propietario sobre la cosa que posee, mientras que la posesión implica tener el control físico de una cosa o ejercer continuamente un derecho al uso exclusivo de una cosa. Empero, abocándose estricta y únicamente a la propiedad; ésta confiere la capacidad de poseer, usar o transferir, aunado a que en la práctica legal se presenta de diversas maneras, verbigracia, como propiedad corporal (tierras, muebles, artículos para el hogar, etc); propiedad incorporal (propiedad intelectual, derechos de autor e incluso reputación personal); propiedad exclusiva (como un automóvil); copropiedad (una sociedad comercial); propiedad legal (un título otorgado por una autoridad competente); propiedad adquirida (por ejemplo en una herencia); propiedad contingente (cuando un menor de edad tiene que cumplir cierta edad); propiedad absoluta (libremente transmisible y un derecho real); y propiedad limitada (usufructo, uso goce y disfrute del bien), entre otras tantas.
Dicho todo lo anterior, si bien existen diferencias entre posesión y propiedad, y la propiedad se materializa en diversas formas, surge la interrogante respecto ¿de quién es la propiedad en Metaverso? Aunque desde el aspecto legal se han establecido teorías sobre derechos de propiedad intelectual, propiedad de datos y propiedad de bienes, estas teorías e ideas, si bien se encuentran bien establecidas, no pueden cubrir todas las características de los derechos de propiedad en los mundos virtuales, principalmente en Metaverso.