El hacker que explotó el 2 de julio el protocolo de liquidez Crema Finance, basado en Solana, devolvió la mayor parte de los fondos, pero se le permitió quedarse con USD 1.6 millones como recompensa de sombrero blanco.
La recompensa, 45,455 (SOL), supone un generoso 16.7% de los USD 9.6 millones que Crema perdió inicialmente, lo que obligó al protocolo a suspender sus servicios.
El equipo de Crema comenzó una investigación para identificar al hacker rastreando su cuenta de Discord y localizando la fuente de gas original para la dirección del hacker. Cuando parecía que el equipo había dado con la identidad secreta, anunció que había estado negociando con el hacker. El miércoles, el hacker devolvió 6,064 Ether (ETH) y 23,967 SOL por valor de unos USD 8 millones.
El hacker devolvió los fondos en una serie de transacciones en las redes Ethereum y Solana. La primera transacción en cada red fue una prueba con una cantidad insignificante de monedas, mientras que la siguiente tuvo el valor de la mayoría de los fondos enviados.
Los usuarios de Crema y el equipo tienen motivos para estar más tranquilos ahora que los fondos están asegurados, pero aún queda trabajo por hacer. El equipo anunció el martes, antes de que se alcanzara el acuerdo, que había sometido un nuevo código a una auditoría para garantizar que el mismo exploit no volviera a producirse.



