El 14 de diciembre, la Comisión de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado de Estados Unidos celebró una audiencia titulada "Stablecoins: ¿Cómo funcionan, cómo se utilizan y cuáles son sus riesgos?". Los testimonios, tanto hablados como escritos, se centraron en gran medida en las dos últimas cuestiones, ya que la preocupación por el cumplimiento de la normativa sobre "Conozca a su cliente" y la amenaza de inflación del dólar estadounidense dominaron el debate.
Celebrada menos de una semana después de la audiencia sobre activos digitales del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, que en general fue percibida como "constructiva", la reunión celebrada por el Comité Bancario se esperaba dura. El senador Sherrod Brown, demócrata de Ohio, que preside el Comité y había convocado la audiencia, es famoso por su postura crítica hacia el sector de las criptomonedas, y el informe de noviembre del Grupo de Trabajo del Presidente sobre Mercados Financieros (PWG) demostró que las stablecoins están efectivamente en el centro de la atención de los legisladores debido a su proximidad estructural con el dinero fiduciario.
Ansiedad por el cumplimiento
El senador Brown se desahogó con su declaración inicial, dando vida a un fantasma de la Gran Depresión: "Estos tokens pueden estrellarse, con los mercados de criptomonedas cayendo casi un 30% en un día. La historia nos dice que debemos preocuparnos cuando cualquier inversión se aleja tanto de la realidad. Miren la caída de la bolsa de 1929".
Brown volvió a manifestar su enfoque de halcón cuando observó que, incluso en ausencia de una acción conjunta de ambas cámaras del Congreso, hay una serie de reguladores que ya están afilando sus herramientas para presidir las stablecoins, desde la Comisión de Valores hasta la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro.
El aluvión se intensificó con el testimonio de Alexis Goldstein, directora de política financiera del Open Markets Institute. Según algunos observadores, este centro de estudios liberal se ha hecho influyente al estimular el impulso del partido demócrata para frenar a goliats tecnológicos como Meta y Google.



