Ether (ETH) ha bajado un 25% en tan solo un mes e incluso la reciente actualización a un consenso de prueba de participación (PoS) en la red de pruebas Ropsten no logró impulsar el precio de la altcoin.
La fusión pretende resolver los problemas de consumo de energía y abrir un camino para un mayor procesamiento de transacciones, pero la transición completa real para la red Ethereum no se espera hasta más adelante en el año. El desarrollador de Ethereum, Parithosh Jayanthi, también ha señalado que han surgido algunos errores en la implementación del consenso PoS, pero que deberían solucionarse en las próximas semanas.
Por suerte para Ethereum, dos de sus principales competidores se enfrentaron recientemente a sus propios desafíos. La red Solana experimentó su quinta caída en 2022 después de que no se produjeran nuevos bloques durante 4 horas el 1 de junio. Todas las aplicaciones descentralizadas se detuvieron hasta que los validadores pudieron solucionar el problema y volver a sincronizar la red.
Más recientemente, el token BNB nativo de Binance cayó un 7% el 7 de junio tras la noticia de que la Comisión de Valores de Estados Unidos anunció que había abierto una investigación sobre la oferta inicial de monedas (ICO) de 2017. Según Bloomberg, al menos un residente de Estados Unidos afirmó haber participado en la ICO, lo que podría ser crucial para un caso de la SEC.
La incertidumbre regulatoria podría ser parcialmente responsable de la fuerte corrección de Ether. El 6 de junio, la Comisión de Valores y Futuros (SFC) de Hong Kong publicó una nota en la que advertía de los riesgos de inversión de los tokens no fungibles. La agencia reguladora destacó la opacidad de los precios, la falta de liquidez de los mercados y los fraudes en este sector.



