La tecnología está avanzando a pasos agigantados. Aquello que hace un par de años atrás parecía una utopía, hoy es una realidad. La irrupción de las criptomonedas y la tecnología blockchain está generando una revolución en las distintas industrias. A tal punto que se espera que en los próximos años podamos hacer prácticamente todo en universos digitales denominados metaversos. ¿Cómo es posible?
Empecemos por definir qué son. Esta palabra fue introducida en los años ´90 de la mano del autor de ficción Neal Stephenson, en su libro Snow Crash. El concepto ha evolucionado mucho desde ese entonces. Hoy en día, hablamos de “metaverso” como un universo 100% digital en el que usuarios se conectan e interactúan con sus avatares en distintos ámbitos.
El prefijo “Meta” de origen griego, significa “más allá de” (por ejemplo, la metafísica estudia elementos más allá de la naturaleza, pero que son parte de nuestra realidad) Con esta definición, podemos entender al metaverso como un universo que va más allá del que vivimos, gracias a la utilización de realidad aumentada.
Para conectarse a estos universos digitales están surgiendo nuevos dispositivos electrónicos como lentes de realidad virtual o guantes hápticos (permiten tocar objetos virtuales y sentir como si fueran físicos).
Trabajar, jugar, socializar, ir de compras, ir al casino, a un concierto o a bailar. El avance tecnológico nos permitirá hacer prácticamente todo lo que conocemos en el mundo real y más: el verdadero diferencial estará en ofrecer experiencias que no son posibles en el universo físico. Para que todo esto funcione y sea sostenible es necesario que se desarrolle una nueva economía, adaptada a las necesidades y requerimientos del metaverso.