El crecimiento de los NFT se ha disparado al siguiente nivel en términos de popularidad y de encontrar la aceptación por igual de la comunidad de criptomonedas y del público en general. Los tokens no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés), que en un principio se consideraban una burbuja, están ampliando su cobertura en el universo de las criptomonedas.
Según un informe de DappRadar, el mercado de los NFT ha tenido su mejor año, generando más de 23,000 millones de dólares, con una capitalización de mercado mínima de las 100 principales colecciones de NFT de 16,700 millones de dólares al 17 de diciembre, incluso antes de cerrar el año.
El mayor movimiento para los NFT y el espacio metaverso ha sido el anuncio de Facebook de cambiar de nombre a Meta el 28 de octubre, en un intento de ampliar su alcance más allá de las redes sociales y entrar en el metaverso. De hecho, en la última semana de octubre, se reveló que se vendieron terrenos del Metaverso por valor de más de 106 millones de dólares en siete días.
Dentro del universo de las criptomonedas, el frenesí de los coleccionables NFT comenzó por primera vez en 2017 con el lanzamiento del juego CryptoKitties y la posterior demanda de estos gatos digitales. En su punto álgido, el juego blockchain registró un máximo de 140,000 usuarios diarios y 180,000 transacciones diarias en noviembre de 2017, pero esta tracción se perdió rápidamente en unos meses. Desde entonces, el dominio de los coleccionables ha pasado a tener colecciones de renombre como CryptoPunks, Bored Apes Yacht Club y NBA Top Shots.
El interés inicial en torno a los NFT por partedel público en general vino de la mano de la digitalización y tokenización de obras de arte de artistas de renombre como Beeple a través de subastas organizadas por galerías de arte tradicionales como Christie's y Sotheby's.