El éxito del juego Axie Infinity (AXS), que une blockchain, criptomonedas, NFTs y una nueva forma de jugar en internet, en la que se gana dinero por la interacción con el juego, un sistema llamado play-to-earn, ha dado lugar a numerosos competidores que prometen una rentabilidad igual o incluso superior a la de Axie.
Uno de estos juegos fue Plant vs Undead, juego que pronto atrajo la atención de los jugadores del universo blockchain y, con ello, vio como su valor subía rápidamente más del 500%. Sin embargo, al ascenso meteórico le siguió la incertidumbre en su comunidad de usuarios debido a ciertas decisiones del equipo de desarrolladores.
El token del juego, conocido como PVU (iniciales de Plant vs Undead), llegó a alcanzar un máximo de USD 24, y los jugadores ganaban más de USD 500 al mes.
Sin embargo, tras el éxito del juego, los desarrolladores no tomaron medidas para mejorar el juego, lo que hizo que el PVU perdiera casi el 90% de su valor, cayendo a menos de USD 3.
El juego acabó siendo víctima de su propio éxito, según los analistas, ya que en menos de 30 días tras su lanzamiento Plant vs Undead ya acumulaba más de 2 millones de jugadores. Pero la gran demanda no fue seguida de un aumento de la infraestructura de los servidores, lo que provocó ralentizaciones y, en ocasiones, la caída del juego.