Opinión de: Jordan Myers, Fundador y CEO de EcoYield
Las demandas energéticas de las blockchains son enormes, lo que representa una amenaza sustancial para los sueños descentralizados de Web3. Si bien la idea de economías interconectadas y controladas por el usuario, construidas sobre cripto y NFT, es convincente, se ve ensombrecida por una sed insaciable de energía.
Es bien sabido que los extensos centros de datos que sustentan esta frontera digital han recibido mucha atención negativa. Esa narrativa puede convertirse en una barrera importante para su adopción masiva.
Web3 es claramente responsable, pero, a la inversa, también puede proporcionar la solución, liberando las fuentes de energía renovables necesarias para sostener su crecimiento.
Una sed de poder
Web3 tiene demandas energéticas descomunales. Bitcoin asume gran parte de la culpa de esto, con la minería en EE. UU. que consume hasta un 2,3% del suministro total de electricidad del país. Y existen muchas más blockchains, con miles de aplicaciones Web3 funcionando en numerosas redes, consumiendo recursos energéticos más preciados.



