La reciente caída de Amazon Web Services (AWS) que dejó fuera de servicio a importantes plataformas de criptomonedas y fintech, incluyendo Coinbase, Robinhood, MetaMask y Venmo, ha reavivado el debate sobre cuán descentralizada es realmente el sector Web3.
Mientras que las blockchains continuaron produciendo bloques sin interrupciones, millones de usuarios no pudieron acceder a billeteras, exchanges y aplicaciones descentralizadas (DApps) porque sus interfaces y interfaces de programación de aplicaciones (API) estaban alojadas en servidores centralizados.
“La descentralización ha tenido éxito en la capa de contabilidad, pero aún no en la capa de infraestructura”, dijo Jamie Elkaleh, director de marketing de Bitget Wallet, a Cointelegraph. “La verdadera resiliencia depende de diversificarse más allá de los hyperscalers hacia redes distribuidas y dirigidas por la comunidad”.
Elkaleh añadió que la descentralización total “aún no es factible a escala” porque la mayoría de los equipos dependen de hyperscalers como AWS, Google Cloud y Azure para el cumplimiento, la velocidad y el tiempo de actividad. El objetivo práctico, dijo, debería ser una infraestructura “multi-home creíble”, distribuyendo las cargas de trabajo tanto en la nube como en redes descentralizadas para evitar puntos únicos de fallo.
Elkaleh argumentó que los proveedores de la nube ofrecen escalabilidad y seguridad, pero a costa del riesgo de concentración. “Si una región o un proveedor falla, cientos de aplicaciones se ven afectadas”, afirmó. Los sistemas híbridos, que mezclan la nube con almacenamiento descentralizado y nodos gestionados por la comunidad, son el próximo paso lógico.



