Openai está desarrollando un modelo de inteligencia artificial capaz de generar música a partir de indicaciones de texto o audio, y habría reclutado a estudiantes de la Juilliard school para preparar partituras que sirvan en el entrenamiento. La iniciativa posiciona a la empresa frente a startups como Suno y Udio, y reabre debates sobre derechos de autor y reparto de ingresos.
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Según The Decoder, Openai trabaja con estudiantes de la Juilliard school para entrenar su modelo musical.La tecnología generaría pistas desde texto o audio; la compañía también explora aplicaciones publicitarias.Discográficas han demandado a Suno y Udio por posibles violaciones de derechos; Openai habló de compartir ingresos.
Openai está desarrollando un modelo de inteligencia artificial diseñado para generar música a partir de indicaciones de texto o de audio. La información fue reportada por la publicación The Decoder el 25 de octubre de 2025, en un texto firmado por Matthias Bastian. Según esa nota, la iniciativa colocaría a Openai en competencia directa con startups como Suno y Udio.
El proyecto, además, habría reclutado a estudiantes de la Juilliard school para preparar partituras que se usarían durante el entrenamiento del modelo. The Decoder precisa que los ejemplos incluirían arreglos y pistas instrumentalizadas con fines de enseñanza. El objetivo declarado es producir elementos musicales concretos, por ejemplo una pista de guitarra para acompañar una canción.
La compañía ya evaluaría posibles usos comerciales, entre ellos campañas publicitarias que requieran música a medida. Estos posibles destinos abren preguntas sobre derechos y monetización. Openai vuelve así a explorar la música por IA tras su experimento previo llamado jukebox en 2020.
Detalles del proyecto y colaboración con Juilliard
Según la publicación que cubre la noticia, estudiantes de una escuela musical clásica están preparando partituras específicamente para el entrenamiento. La participación de la Juilliard school, si se confirma oficialmente, sugiere un enfoque en calidad compositiva y notación tradicional. Esa colaboración contrastaría con los datos de entrenamiento que han usado otras empresas del sector.