La agencia australiana de cumplimiento financiero, AUSTRAC, ha publicado dos nuevas guías para ayudar a las entidades a detectar cuándo los clientes están utilizando criptomonedas con fines ilícitos o cuándo están siendo obligados a pagar a los creadores de ransomware.
Sin embargo, ha advertido que desbancar a los clientes por la mera sospecha de dicha actividad es una práctica perjudicial con graves efectos negativos.
En un anuncio publicado hoy mismo, AUSTRAC señaló que la creciente aceptación, valor y adopción de la tecnología de criptomonedas y blockchain ha ido acompañada de un aumento de la ciberdelincuencia.
"La delincuencia posibilitada por el ciberespacio es una amenaza creciente para los australianos. Según el Centro Australiano de Seguridad Cibernética (ACSC), se reportaron 500 ataques de ransomware en el año fiscal 2020-21, un aumento de casi el 15% con respecto al año anterior", declaró AUSTRAC.
Las guías de ransomware y "abuso criminal de las monedas digitales" no solo están diseñadas para ayudar a detectar a los malos actores, sino también para facilitar la denuncia de actividades sospechosas a AUSTRAC, algo que las empresas deben hacer después de denunciar el asunto a la policía.



