El mercado de arte cubano se cerró por completo durante la pandemia, lo que llevó a la comunidad a recurrir a los mercados digitales para sobrevivir. Sin embargo, los artistas afirman que siguen siendo censurados debido a las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, con plataformas basadas en Estados Unidos como Open Sea que llegan a los extremos de borrar contenidos y cuentas vinculadas al propio país.
La censura comenzó en enero con el cierre repentino de la cuenta de Fábrica de Arte Cubano, una galería de arte que daba a conocer a artistas emergentes.
Como explica el artista visual cubano y fundador del proyecto CryptoCubans, Gabriel Bianchini: "Las sanciones del embargo son tan vagas que las plataformas prefieren no arriesgarse y cerrar nuestras cuentas".
Este tipo de censura es habitual para los artistas cubanos que exponen su trabajo en Internet. Ernesto Cisneros, músico y artista de NFT, contó su propia experiencia como trágica tras perder todas sus ganancias en Patreon debido al embargo durante la pandemia. Esta experiencia le llevó a web3, sin saber que la misma historia se repetiría de nuevo. Lo contó:
"Ayudé a subir a muchos artistas a Web3. Pero luego OpenSea empezó a bloquear a los artistas cubanos uno tras otro. Dejé de usar ese mercado por completo cuando supe que estaban censurando a causa del embargo".



