En un año natural, la capitalización total del mercado de criptomonedas se cuadruplicó con creces, pasando de USD 361 mil millones a más de un billón en enero, alcanzando un máximo histórico de unos USD 2.6 billones en mayo. Apenas unas semanas después, más de USD 800 millones fueron eliminados de la capitalización total del mercado de criptomonedas, lo que representa un descenso de más del 33%.
La volatilidad de esta magnitud en los mercados de criptomonedas no es nada nuevo, especialmente para aquellos que están probados en los ciclos de mercado de años anteriores. Sin embargo, las investigaciones indican que el número global de usuarios de billeteras blockchain aumentó en más de 25 millones desde marzo de 2020, lo que significa que esta es solo la primera montaña rusa para 25 millones de nuevos participantes.
Para los recién llegados, la volatilidad puede ser francamente aterradora, pero no tiene por qué serlo. Con posiciones bien estudiadas y una perspectiva a largo plazo, la volatilidad puede servir de oportunidad para ganar exposición a activos con gran potencial alcista a un precio reducido.
La volatilidad genera vulnerabilidad
Cuando el mercado está en verde de forma generalizada, todo el mundo es un genio, lo que hace que la mayoría tenga una falsa sensación de invencibilidad y una perspicacia inversora similar a la de Warren Buffet.
Sin embargo, en el lado opuesto, los mercados sangrantes no sólo nos hacen dudar de nuestra posición en relación con Elon Musk, sino que nos hacen sentir realmente vulnerables. Las tendencias bajistas dejan al descubierto al trader, el nivel de investigación y, sobre todo, la convicción de los proyectos en los que se invierte. Cuando las velas verdes no están ahí para oscurecer el juicio, los proyectos se despojan de sus componentes y se exponen como lo que realmente son. Esto inicia un momento de introspección para el operador, exigiendo una reevaluación de la tesis general de inversión. Si la fuerza y la ventaja competitiva de un proyecto siguen siendo claras tras una venta, esta volatilidad debe considerarse una oportunidad de compra.