Mientras el mercado de criptomonedas vive un renovado auge, con Bitcoin y Ethereum alcanzando nuevos niveles de cotización, (XRP) —el token asociado a Ripple Labs— continuaba hasta ayer sin romper su tendencia lateral. Esta situación, que desconcierta a muchos entusiastas del ecosistema cripto, fue explicada por Emanuel Juárez, especialista en mercados financieros de HF Markets.
"Si tanta gente elogia a XRP por su tecnología y velocidad, ¿por qué su precio no despega como el de Bitcoin o Ethereum?", planteaba Juárez en un comentario reciente. La respuesta, señaló, radica en diferencias estructurales clave entre estos activos.
Ripple Labs, la empresa desarrolladora de la red RippleNet, controla gran parte del suministro de XRP. A diferencia de Bitcoin (BTC), que se mina de forma descentralizada, o Ethereum (ETH), que funciona sobre una red con miles de nodos independientes, XRP fue emitido en su totalidad desde el inicio. Según datos de mercado citados por Juárez, Ripple Labs aún posee cerca del 42 % del total de tokens: un 35 % en depósitos de garantía y otro 7 % en billeteras de la empresa. Esta concentración genera desconfianza entre inversionistas que temen una posible manipulación del precio.
“Ese nivel de control inhibe el entusiasmo del mercado, a pesar de que la red de XRP muestra un volumen creciente de transacciones”, afirmó Juárez. En contraste, Bitcoin mantiene su narrativa como "oro digital" y Ethereum se consolida como la principal plataforma para aplicaciones descentralizadas, gracias a sus contratos inteligentes.
Hasta el día de ayer XRP cotizaba cerca de los USD 2,54, muy lejos de su máximo histórico de USD 3,84 registrado en 2018. En cambio, Bitcoin continúa rompiendo récords, con un precio de alrededor de USD 113.608 al momento del análisis, mientras que Ethereum ha subido un 8 % en los últimos siete días, impulsado por el interés renovado en proyectos DeFi y la expectativa de nuevos desarrollos tecnológicos en su red.