¿Te gustaría que Bitcoin fuera a la luna? Pues no basta con que tú y tus amigos lo compren. El mercado bitcoin empezó como un fenómeno principalmente de minoristas. Es decir, de gente como tú y como yo, que invierte sus ahorros en esta criptomoneda. Eso no está mal, pero es bastante limitado.
Si queremos que el precio siga subiendo, este mercado necesita más dinero institucional. ¿Qué es eso? Son los fondos de inversión, los bancos, las empresas y otras entidades que manejan grandes cantidades de dinero. Si ellos se interesan por Bitcoin, le darán más liquidez, más demanda y más valor. Si se mantiene como un mercado solo de minoristas y fanáticos, podemos dejar a un lado nuestras aspiraciones de que el precio llegue a la luna. Porque la capacidad de compra de los minoristas tiene un techo. Para crecer, debemos despertar el interés de las instituciones que son las que tienen el dinero a manos llenas.
Hay dos tipos de bitcoiners. Tenemos al bitcoiner militante y al bitcoiner especulador. El primero está lleno de ideas y quiere reformar el mundo. El segundo, lo que le interesa es el precio y hacer dinero. El primer grupo no es muy amigo de los bancos y de las instituciones porque los considera como parte del problema. El segundo grupo no tiene nada contra los bancos y las instituciones. De hecho, quiere atraerlos. Y quiere que inviertan en Bitcoin. De esta forma, el precio puede crecer. Y el que invierte hoy puede hacer dinero mañana. Debido a esa mayor demanda.
¿Qué es un ETF? Un ETF es un fondo que se negocia en una bolsa de valores, como si fuera una acción. Pero a diferencia de una acción, que representa una sola empresa, un ETF contiene una cesta de activos, como acciones, bonos, materias primas o incluso bitcoins.
¿Quiénes invierten en ellos? Pues todo tipo de inversores, desde los más conservadores hasta los más arriesgados. ¿Por qué son instrumentos atractivos para las instituciones? Porque les permiten diversificar su cartera, acceder a mercados que de otra forma serían difíciles o costosos de entrar, y reducir sus gastos y comisiones.