El 12 de abril, la red de Ethereum se sometió con éxito a la bifurcación dura Shapella, lo que permitió a los validadores retirar de la Beacon Chain sus Ether (ETH) en stake, después de tres años. En la primera semana de retiros, los validadores retiraron más de un millón de ETH.
Sin embargo, a partir de la segunda semana, el número de ETH en stake fue superior al de ETH retirados, lo que indica que los validadores están volviendo a hacer stake de la mayor parte de sus ETH en pools de minería.
El staking consiste en bloquear temporalmente tokens en una red que utiliza un mecanismo de consenso proof-of-stake (PoS). En una red PoS como Ethereum, los usuarios que deseen apoyar la cadena de bloques validando nuevas transacciones y añadiendo nuevos bloques deben hacer "stake" de una cierta cantidad de criptomonedas. A cambio, reciben recompensas.
El staking garantiza que la cadena de bloques solo se actualice con datos y transacciones válidos. Los participantes que desean aumentar sus posibilidades de validar nuevas transacciones ofrecen apostar grandes cantidades de criptomonedas como seguro.
El hecho de que Ether se vuelva a ponerse en stake es muy positivo para la red de Ethereum, pero su futuro en Estados Unidos sigue siendo incierto. El staking de Ethereum se está volviendo complicada para muchos validadores con sede en Estados Unidos, ya que los proveedores de servicios de staking, en particular los exchanges centralizados, están librando una batalla regulatoria con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).



