El mundo de los pagos está cada vez más diverso y variado. Podríamos decir que estamos volviendo a la época de las cavernas, pero con más opciones. Ya no hay una sola forma de pagar, sino muchas que conviven en un ecosistema de alternativas. No hace falta ser Einstein para darse cuenta de que la competencia es brutal. Los bancos se están adaptando al cambio y se están volviendo más tecnológicos. Al mismo tiempo, las empresas tecnológicas se están metiendo en el negocio bancario. ¿Quién ganará esta batalla? Eso está por ver.
En la actualidad, hay muchas otras formas de pagar que están revolucionando el mercado. Por ejemplo, las criptomonedas, que su popularidad es innegable; las aplicaciones móviles, que te permiten pagar con tu teléfono sin sacar la cartera; y los servicios de pago en línea, que te facilitan comprar cosas por internet sin moverte del sofá. Estas opciones tienen sus pros y sus contras. No obstante, hay que reconocer que el mundo de los pagos está cambiando a toda velocidad. En esta oportunidad, hablemos de Apple Pay.
¿Pagar con tu reloj o tu teléfono sin sacar la tarjeta ni el efectivo? Eso es lo que te ofrece Apple Pay, el servicio de pago del gigante Apple. Con solo acercar tu dispositivo a un terminal, puedes comprar lo que quieras sin complicaciones. Nada mal, ¿verdad? Claro que, aunque Apple Pay lleva desde 2014 prometiendo revolucionar el mundo de los pagos, no ha conseguido que muchos se sumen a su propuesta. Tampoco ha ganado mucho dinero con ello. Quizás sea porque no todos tienen un iPhone o un Apple Watch, o porque no todos los comercios aceptan este tipo de pago. O quizás sea porque a algunos les gusta tocar el dinero de verdad. Sea como sea, Apple Pay no ha cumplido todavía su sueño de jubilar tu cartera. Al menos, no lo ha hecho todavía.
Apple no se da por vencido y sigue sacando productos para que le des tu dinero. Por ejemplo, la Apple Card, una tarjeta de crédito que comparte con Goldman Sachs; el Apple Cash, una cuenta de ahorro que te da un 4,15% de interés; y el Apple Pay Later, un servicio que te deja comprar hoy y pagar mañana, como otros que ya existen. Así que los fanáticos de la manzanita (no yo) tienen muchas opciones para elegir.
Apple, ciertamente, tiene muchas ventajas para triunfar con sus servicios de pago, porque cuenta con millones de fans. También tiene un sistema que funciona como una seda y una reputación de ser muy seguro y discreto. Por si fuera poco, ha sabido aprovechar el momento, cuando el coronavirus nos ha empujado a pagar más con el móvil y a buscar otras opciones que no sean los bancos de siempre. Así que, si eres un fan de Apple, ahora tienes un nuevo juguete. Apple quiere ser tu banco.