Si las relaciones sociales y laborales se han vuelto más virtuales y tecnológicas en los últimos años, las estafas también se han vuelto más sofisticadas. El año pasado, Brasil registró 103 millones de intentos de ciberataques, un aumento del 16% en comparación con 2020, según una investigación realizada por FortiGuard Labs.
Eso significa que necesitas contraseñas fuertes y seguras para proteger tu dinero, criptomonedas y tus datos de tantos intentos de estafa. Fincare N26 seleccionó algunos consejos que ayudarán a que tus cuentas estén más protegidas de posibles ataques.
Fincare señala que es importante entender que los hackers utilizan herramientas que prueban varias contraseñas posibles hasta acertar (fuerza bruta/diccionarios). El consejo es combinar diferentes números, letras y símbolos para que la contraseña sea segura, porque cuantos más caracteres, más difícil será acceder a los datos.
Escapa de lo obvio: Nunca uses contraseñas obvias como cumpleaños, números de teléfono, apellidos o secuencias de números fáciles de adivinar. Si alguien descubre tu información personal, intentará adivinar tus contraseñas a partir de ella. Trata de concentrarte en cosas que te gusten, pero que pocas personas conozcan. O incluso en palabras que siempre recuerdes, sin razón aparente, pero que no estén relacionadas con tu vida.
Tiempo de creatividad: Es importante evitar el uso de la misma contraseña para varias cuentas. Si una de ellas es hackeado, todas las demás también estarán en riesgo. En cambio, si quieres hacerlo más fácil, piensa en variaciones de contraseña que sigan la misma lógica pero que no sean fáciles de adivinar. Podría ser, por ejemplo, cambiar los caracteres o cambiar partes de la contraseña.
La rotación es importante: Aunque es aburrido y difícil para aquellos con poca memoria, vale la pena cambiar todas las contraseñas con regularidad. La mayoría de los expertos recomiendan este cambio cada tres meses para garantizar una
seguridad adicional. Para ello, vale la pena activar una notificación en la agenda para recordarlo.
Privacidad ante todo: Evita compartir contraseñas con otras personas, incluso con amigos y familiares, tanto como sea posible. Si es una contraseña que necesitas compartir, como el servicio de
streaming, por ejemplo, asegúrate de que sea muy diferente a las otras que ya usas, y también vale la pena cambiarla de vez en cuando.
La complejidad es un factor clave: Una contraseña fuerte y segura siempre es larga. Vigila el límite de caracteres de los sitios
web y las aplicaciones y abusa de él. Usa mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales todos juntos.
Muchas personas tienen miedo de invertir en contraseñas más seguras porque creen que las olvidarán todas. A veces puede suceder, pero hay maneras de prevenirlo.
Hay programas de administración de contraseñas, como aplicaciones que se pueden instalar en su teléfono inteligente, y también sistemas operativos que ya ofrecen la opción de crear contraseñas seguras sobre la marcha. Además, también existe la técnica del cuaderno antiguo, en el que lo dejas en algún lugar de la casa con todas las contraseñas anotadas. Pero es importante advertirte que nunca saques esta libreta de casa, para no correr el riesgo de perderla.