

La empresa con tesorería de Ethereum, BitMine Immersion Technologies, adquirió 97,6 millones de dólares en Ether el martes, mientras el mercado de criptomonedas permanece inactivo en los últimos días de 2025.
Datos de Nansen muestran que BitMine compró 32.938 Ether (ETH). Otros datos muestran que sus tenencias totales son ahora de 4,07 millones de ETH, valorados en 12.000 millones de dólares.
BitMine también hizo staking de otros 118.944 ETH, continuando con su estrategia para obtener ingresos pasivos para los accionistas.
La última racha de compras de BitMine se produce en medio de una contracción más amplia del mercado de criptomonedas, que Tom Lee, el orquestador de la estrategia de Ethereum de BitMine, dijo que se debió en parte a un aumento en las ventas por pérdidas fiscales en los Estados Unidos:
"Las ventas relacionadas con pérdidas fiscales de fin de año están empujando a la baja los precios de las criptomonedas y las acciones de criptomonedas, y este efecto tiende a ser mayor del 26 al 30 de diciembre, por lo que estamos navegando los mercados con esto en mente".
El mercado de criptomonedas estará en caída en 2026 a pesar de que otros activos importantes están ganando; sin embargo, habrá una oportunidad para que las criptomonedas se pongan al día en el nuevo año, según la plataforma de inteligencia de mercado, Santiment.
En una publicación de X el martes, analistas de Santiment dijeron que Bitcoin (BTC) se está rezagando frente al oro y al índice bursátil S&P 500, y que ambos han logrado leves recuperaciones después de una caída en noviembre.
Desde principios de noviembre, el oro ha subido un 9%, el S&P 500 ha ganado un 1% y Bitcoin ha bajado un 20%, cotizando alrededor de 88.000 dólares el miércoles.
Bitcoin se está quedando atrás frente al oro y el S&P 500, pero eso podría cambiar en 2026. Fuente: Santiment“La correlación entre Bitcoin y las criptomonedas en comparación con otros sectores importantes todavía se está rezagando”, dijeron los analistas de Santiment, añadiendo que “de cara a 2026, seguirá habiendo una oportunidad para que las criptomonedas se pongan al día”.
Grandes holders acumulando criptomonedas de nuevo podría ser la primera señal de un cambio de tendencia, pues las ballenas ralentizaron la acumulación en la segunda mitad de 2025, según Santiment.
La Reserva Federal de EEUU ha influido enormemente en el impulso del mercado de criptomonedas en 2025, y es probable que su impacto continúe hasta 2026, dado que persisten las divisiones entre los formuladores de políticas.
La Fed realizó tres recortes de tasas de interés en 2025, el más reciente el 10 de diciembre, lo que redujo las tasas a entre 3,5% y 3,75%.
Sin embargo, las proyecciones sugieren que solo habrá un recorte adicional en 2026 a pesar de que las tasas se mantienen en sus niveles más altos desde 2008.
Los factores clave que influyen en las decisiones de los formuladores de políticas son los datos del mercado laboral, la trayectoria de la inflación, particularmente por el impacto de los aranceles, y el crecimiento económico general.
El banco central también tendrá un nuevo presidente cuando termine el mandato de Jerome Powell en mayo, y el presidente Donald Trump ya ha estado preseleccionando candidatos que probablemente sean moderados.
En 2025 las principales economías crearon normas para stablecoins, activos tokenizados y exchanges.
La regulación del sector dejó de ser un recurso meramente reactivo.
En 2025 el mundo de las criptomonedas entró en una nueva era, una que no solo está impulsada por la innovación y el mercado. Durante este último año la dinámica regulatoria global también está trazando el camino.
Lejos queda la era en la que los gobiernos ignoraban el ecosistema de bitcoin (BTC). También se alejan los primeros años de vida de la moneda digital, cuando era vista –por la mayoría de los reguladores– como algo marginal, asociado con el mundo delictivo.
En esos tiempos muchos gobernantes se conformaban con que los bancos centrales emitieran comunicados. En ellos advertían «los riesgos de invertir en criptomonedas» y alertaban sobre estafas y lavado de dinero.
La comprensión de la economía moderna exige desplazar la mirada de lo tangible hacia lo relacional. Tradicionalmente, se ha percibido la riqueza como una acumulación estática de objetos o metales, una reserva física que descansa en una caja fuerte. Sin embargo, la realidad del sistema financiero contemporáneo es mucho más dinámica y etérea. La riqueza no es simplemente una pila de billetes bajo el colchón, sino un complejo tejido de promesas y obligaciones que conectan a individuos, instituciones y naciones.
En este escenario, el crédito emerge como el motor principal de la actividad económica, funcionando bajo la lógica de la contabilidad por partida doble. Lo que para un agente económico representa una deuda o pasivo, para otro constituye un derecho de cobro o activo. Esta dualidad implica que gran parte de lo que consideramos patrimonio no es más que la expectativa de un esfuerzo futuro realizado por terceros.
Calcular la riqueza personal o nacional basándose únicamente en la liquidez inmediata es un ejercicio incompleto. Es necesario integrar el crédito en la ecuación patrimonial para obtener una imagen fiel de la realidad financiera. El valor del dinero que portamos no reside en el papel o en el metal, sino en su capacidad para ser intercambiado por bienes y servicios producidos por otros miembros de la sociedad. Esta dependencia del entorno introduce un componente de riesgo inherente. Del mismo modo, el dinero que prestamos sigue formando parte de nuestra propiedad, aunque la custodia física haya sido transferida. Uno de los malentendidos más profundos en la educación financiera es la confusión entre custodia y propiedad. Ceder la posesión temporal de un capital a través de un préstamo o un depósito bancario no anula el derecho de pertenencia sobre ese valor. El riesgo de impago es simplemente una característica del activo financiero, una variable que determina su valoración de mercado, pero que no extingue la titularidad del acreedor.
Ignorar el papel del crédito es ignorar la arquitectura sobre la cual se asienta la civilización moderna. El sistema actual es adicto a la deuda porque esta permite adelantar el consumo y la inversión, utilizando el trabajo futuro como garantía del presente. En este ecosistema de expansión monetaria constante aparece Bitcoin, presentándose como una anomalía técnica: un activo con un límite de emisión estrictamente definido. La narrativa predominante sugiere que Bitcoin es una isla de escasez en un océano de moneda fiduciaria infinita. Sin embargo, esta visión suele omitir que Bitcoin no flota en el vacío. Su existencia y, sobre todo, su valoración están profundamente entrelazadas con las mareas de liquidez global dictadas por las grandes instituciones bancarias centrales.
Bitcoin funciona como un termómetro de la liquidez del dólar. Aunque su código garantice que nunca habrá más de una cantidad determinada de unidades, su precio es el resultado de la interacción entre esa oferta fija y una demanda fluctuante. Esa demanda depende directamente de los recursos disponibles en el sistema, los cuales están condicionados por el acceso al crédito. Cuando la Reserva Federal decide reducir el coste del dinero, el crédito fluye con mayor facilidad hacia los mercados. En esos periodos de abundancia, los inversores buscan refugio en activos que perciben como reservas de valor o vehículos de crecimiento, lo que impulsa la cotización de Bitcoin. Por el contrario, cuando las condiciones financieras se endurecen y el crédito se contrae, la demanda se retrae y el precio refleja esa escasez de liquidez en el sistema tradicional.
La comprensión popular de la economía suele centrarse en el dinero como un ente aislado. En el ecosistema de los activos digitales y las finanzas tradicionales, se debate intensamente sobre la escasez, la emisión y el control bancario. Sin embargo, existe una verdad fundamental que suele quedar sepultada bajo tecnicismos: el valor de cualquier moneda no reside en su escasez absoluta, sino en su poder adquisitivo respecto a la canasta de bienes y servicios disponibles en el mercado. Para entender la inflación de manera profunda, debemos desplazar la mirada desde el billete o el código digital hacia el estante del supermercado y la fábrica.
El dinero, en su esencia más pura, funciona como un sistema de contabilidad para el intercambio de valor humano. No tiene utilidad por sí mismo si no existe algo tangible que comprar con él. Esta es la primera pieza del rompecabezas que muchos entusiastas de las finanzas olvidan. A menudo se critica a las monedas fiduciarias por su capacidad de emisión discrecional y potencialmente infinita, pero rara vez se analiza que la contraparte del dinero, que son los bienes y servicios, también posee una naturaleza de emisión discrecional y potencialmente infinita dependiendo de la capacidad técnica y el esfuerzo de la sociedad.
El equilibrio económico ideal se encuentra en una relación de espejo. Si la producción de bienes aumenta de forma proporcional a la base monetaria, la inflación no aparece. El fenómeno del aumento de precios surge cuando hay un divorcio entre estas dos variables. El problema real del dinero emitido por los bancos centrales no es necesariamente su abundancia, sino que dicha emisión suele desconectarse de la productividad real. Cuando se imprime dinero sin que exista un respaldo en la creación de nuevos servicios o productos, se produce una dilución del valor del esfuerzo humano que ya fue realizado y almacenado en forma de ahorro. Es, en términos sencillos, una forma de repartir el mismo pastel entre más invitados, lo que resulta en porciones cada vez más pequeñas para todos.
Dentro del ecosistema de las criptomonedas, existe una tendencia a idolatrar la escasez matemática. Se habla de un límite infranqueable de unidades como la solución definitiva a todos los males económicos. No obstante, esta visión ignora el componente productivo. Si la economía física colapsara y la producción de bienes básicos se detuviera, ese dinero considerado duro carecería de utilidad práctica. Un registro contable, por muy inmutable y escaso que sea, resulta irrelevante si no hay valor real producido para intercambiar. La estabilidad de una sociedad no nace de la rigidez de su moneda, sino del equilibrio dinámico entre la masa monetaria y el flujo de producción constante.
La inflación se presenta entonces como una paradoja fascinante. Por un lado, es el síntoma de una economía que late, que tiene actividad y donde el dinero circula. Por otro lado, representa el veneno que puede destruir el tejido social si se sale de control. Existe una visión extendida en la banca central que sostiene que una inflación moderada actúa como el aceite en los engranajes de un motor. Bajo esta lógica, el hecho de que los precios suban ligeramente incentiva el consumo presente. Si el consumidor sabe que un producto será un poco más caro el próximo mes, se siente motivado a realizar la compra hoy mismo. Esto mantiene la demanda activa y evita el estancamiento económico que tanto temen los planificadores financieros.
Dentro del ecosistema financiero y especialmente en el dinámico entorno de los activos digitales, existe una confusión persistente que afecta la salud emocional y la estrategia de muchos participantes. Se trata de la distinción entre el menoscabo del capital propio y la omisión de una oportunidad de inversión provechosa. A menudo, el dolor psicológico que produce no haber comprado un activo en el momento justo se equipara, erróneamente, con el dolor de ver disminuir el saldo en una cuenta bancaria.
Sin embargo, desde una perspectiva analítica y objetiva, ambas situaciones pertenecen a dimensiones económicas y psicológicas completamente distintas. Comprender esta diferencia es fundamental para mantener la longevidad en los mercados y para asegurar que el crecimiento patrimonial sea sostenible y no una fuente de angustia constante.
El mercado de criptoactivos está repleto de relatos sobre personas que conocieron Bitcoin o diversas altcoins en sus etapas iniciales, pero decidieron no actuar. Otros, quizás con mayor audacia inicial, vendieron sus posiciones demasiado pronto, perdiendo la posibilidad de capturar valoraciones que habrían transformado sus realidades financieras. Estas historias suelen alimentar un sentimiento de arrepentimiento profundo, un lamento por lo que pudo haber sido.
No obstante, es imperativo regresar a los fundamentos básicos de la economía personal para recuperar la perspectiva. El objetivo primordial de cualquier individuo al gestionar sus recursos es sustentar sus necesidades y deseos, garantizando un estilo de vida que le proporcione seguridad y bienestar.
Más allá de los gastos cotidianos, la mayoría de las personas persigue metas de largo alcance como, por ejemplo, la jubilación, la creación de un fondo de emergencia o la financiación de la educación de sus hijos. En este camino, la meta del patrimonio es indiscutiblemente crecer. Pero este crecimiento debe estar regido por una regla de oro que a menudo se ignora en la búsqueda de ganancias rápidas: el primer deber del inversor es no perder dinero. No tiene sentido lógico ni financiero realizar inversiones con la expectativa de perder el capital principal. La preservación es la base sobre la cual se construye cualquier estructura de riqueza. Sin una base sólida, el crecimiento es puramente ilusorio y extremadamente frágil.
La capacidad de Pakistán para “moverse rápido” con la regulación y adopción de criptomonedas podría convertirlo en un líder mundial en criptomonedas para 2030, según el ex-CEO de Binancec, Changpeng “CZ” Zhao.
En una entrevista reciente con el CEO del Consejo Cripto de Pakistán, Bilal bin Saqib, Zhao atribuyó el mérito al liderazgo de Pakistán por reconocer la demanda de activos digitales entre su población relativamente joven y conocedora de la tecnología.
“Creo que es fantástico ver que un país de este tamaño pueda tener esta visión clara por parte del liderazgo y la capacidad de moverse a esta velocidad”.
“Si seguimos avanzando a esta velocidad en cinco años, Pakistán será el líder cripto, uno de los líderes cripto del mundo”, dijo Zhao, quien se desempeña como asesor estratégico del consejo cripto.
Una conversación entre Changpeng Zhao, fundador de Binance, y Bilal bin Saqib, presidente de PVARA, sobre el futuro de las criptomonedas en Pakistán.Desde el potencial de Pakistán hasta la tokenización y lo que le depara el futuro a la economía de los activos virtuales.
La comprensión del mundo económico parte de una premisa fundamental que a menudo ignoramos en nuestra cotidianidad por su aparente sencillez: no existe suficiente de todo para todos en todo momento. Esta realidad define lo que conocemos como escasez. Sin embargo, la escasez no es simplemente una carencia material o una limitación física; es el motor primario que impulsa las decisiones humanas, las jerarquías sociales y, fundamentalmente, la arquitectura del sistema financiero global. Cuando logramos descifrar cómo la limitación de un activo altera nuestra percepción del valor, empezamos a entender por qué ciertos elementos se convierten en refugios de riqueza mientras otros se desvanecen en la irrelevancia.
El tejido de nuestra existencia es una interacción constante entre abundancia y carencia. Algunos poseen excedentes de recursos naturales, pero carecen de infraestructura tecnológica, mientras que otros disponen de capital humano avanzado, pero dependen de materias primas externas. De esta disparidad nace una tensión natural que busca el equilibrio. Es precisamente en el vacío de la carencia donde germina el deseo. El deseo, actuando como una fuerza psicológica imparable, es lo que dinamiza el comercio y la innovación. No obstante, es vital distinguir que la escasez por sí sola no garantiza valor. Un objeto puede ser único en su especie, pero si nadie lo desea, su precio será nulo. El valor real emerge de la intersección exacta entre la finitud de un bien y la intensidad del anhelo colectivo por poseerlo.
Existen diversas formas de escasez que operan en diferentes niveles de nuestra psique. Por un lado, encontramos la escasez física, vinculada a elementos cuya cantidad está limitada por las leyes de la naturaleza, como el oro o las tierras cultivables. Por otro lado, la sociedad ha perfeccionado el uso de la escasez artificial. Este concepto se observa en entornos de exclusividad, como clubes privados o ediciones limitadas de productos de lujo, donde la restricción de acceso no obedece a una falta de recursos, sino a una estrategia deliberada para elevar el estatus y el precio percibido. En este escenario, la escasez se convierte en un símbolo de distinción, transformando un objeto común en un activo codiciado mediante la exclusión.
En el ámbito monetario, esta distinción cobra una relevancia crítica. Durante décadas, el sistema financiero tradicional se ha sustentado sobre el dinero fiduciario. Este modelo permite a las instituciones centrales emitir moneda de forma discrecional. Si bien esta capacidad otorga flexibilidad para reaccionar ante crisis, también introduce una variable peligrosa: la dilución. Cuando la oferta de dinero se expande de manera ilimitada, cada unidad monetaria existente pierde una fracción de su capacidad adquisitiva. El esfuerzo humano, traducido en horas de trabajo y ahorro, se evapora gradualmente bajo el peso de la abundancia artificial de papel moneda. En este contexto, lo que parece ser una solución de liquidez termina siendo un mecanismo que erosiona la riqueza de los ciudadanos, castigando a quienes guardan el fruto de su labor en una moneda que no respeta el principio de limitación.
Entender este concepto es poderoso porque permite al inversor cambiar su perspectiva sobre el tiempo. Quien acumula un activo cuya oferta es predecible y limitada está protegiendo su energía vital contra la inflación. Mientras que el sistema tradicional incentiva el consumo inmediato ante la pérdida de valor del dinero, un activo escaso y deseado fomenta el pensamiento a largo plazo. Es una transición mental desde una economía de descarte hacia una economía de preservación. El individuo que comprende que el mundo es una gran cadena de escasez busca posicionarse en aquellos eslabones que otros valorarán con mayor intensidad en el futuro.
La agresividad de los recortes de tasas de la Reserva Federal en 2026 determinará si los inversores minoristas regresan al mercado de criptomonedas el próximo año, según un analista de criptomonedas.
Pero hay dudas sobre la probabilidad de que la Fed siga recortando, después de haber realizado ya tres reducciones en 2025.
El director general de Clear Street, Owen Lau, dijo a la CNBC el martes que las decisiones sobre las tasas de la Fed son "uno de los catalizadores clave para el espacio cripto en 2026".
"Los minoristas estarán más entusiasmados por entrar en las criptomonedas, las instituciones estarán más entusiasmadas por entrar en las criptomonedas", dijo Lau.
Los recortes de tasas de interés suelen ser alcistas para los criptoactivos, ya que las inversiones tradicionales como los bonos y los depósitos a plazo fijo se vuelven menos atractivas, empujando a los inversores hacia activos más arriesgados como Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas mientras buscan mayores rendimientos.
El Gobierno de EE. UU. ha presentado una carta oponiéndose a la introducción de un escrito amicus del grupo de defensa de criptoactivos, el DeFi Education Fund, mientras el tribunal considera un posible nuevo juicio para dos hermanos presuntamente responsables de una explotación de 25 millones de dólares en la blockchain de Ethereum.
En una presentación del martes en el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York, el fiscal interino de EE. UU., Jay Clayton, presentó una carta a la jueza Jessica Clarke solicitando que no se acepte un escrito del DeFi Education Fund (DEF) mientras el tribunal considera una moción para desestimar el caso contra Anton y James Peraire-Bueno.
“Separado del registro del juicio, el escrito se limita a citar argumentos legales ya rechazados por este Tribunal”, dijo Clayton, refiriéndose al escrito amicus del DeFi Education Fund, y añadió:
“Aquí, donde el Tribunal ya se ha pronunciado sobre las cuestiones legales presentadas en el escrito amicus y DEF no ofrece ninguna información única relevante para la moción pendiente ante el Tribunal, es poco probable que la presentación de DEF ayude a la consideración del Tribunal sobre las cuestiones particulares [respecto a una moción de absolución].”
Fuente: PACEREn noviembre, Clarke declaró un juicio nulo en el caso después de que los jurados no lograran ponerse de acuerdo sobre si condenar o absolver a los hermanos, quienes supuestamente cometieron la explotación utilizando bots automatizados de maximal extractable value (MEV). En una semana, el Gobierno de EE. UU. solicitó al tribunal programar un nuevo juicio para los hermanos “tan pronto como sea posible a finales de febrero o principios de marzo de 2026”.
Prenetics Global Limited detuvo su programa de compra de Bitcoin para su tesorería, poniendo fin a las compras diarias anunciadas en junio para reenfocarse en su marca de salud para consumidores cofundada con el exfutbolista David Beckham.
Según un anuncio del martes, la compañía detuvo sus compras de Bitcoin el 4 de diciembre y no realizará adquisiciones adicionales de BTC, centrándose en cambio en escalar su marca nutricional IM8, la cual, según Prenetics, superó los 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anualizados en los 11 meses posteriores a su lanzamiento.
La compañía mantendrá 510 Bitcoin (BTC) en sus balances, junto con más de 70 millones de dólares en efectivo y equivalentes de efectivo. IM8, una subsidiaria de Prenetics, vende un suplemento nutricional diario todo en uno comercializado como reemplazo de múltiples productos independientes.
En junio, la compañía lanzó una estrategia de reserva de Bitcoin, invirtiendo 20 millones de dólares para adquirir alrededor de 187 Bitcoin a un precio promedio de 106.712 dólares por moneda. Bitcoin se cotizaba a 88.198 dólares al momento de la redacción, lo que implica una pérdida no realizada de aproximadamente el 17%, o alrededor de 3,4 millones de dólares en la posición.
Las acciones de Prenetics cayeron un 3,32% en las operaciones del martes en Nasdaq, mientras que aún suben casi un 170% en el año, según datos de Google Finance.
La relación entre el ciudadano latinoamericano y el billete verde no es un romance superficial ni una moda pasajera. Se trata de un vínculo forjado en el fuego de crisis recurrentes, devaluaciones agresivas y una memoria colectiva que ha aprendido, a la fuerza, que el ahorro en moneda local suele ser un camino directo hacia la pérdida del patrimonio. Mientras que en otras latitudes el uso de una divisa extranjera puede verse como una excentricidad o una herramienta meramente especulativa, en el sur del continente es una estrategia de supervivencia básica para las familias que buscan proteger el fruto de su trabajo.
Esta preferencia tiene raíces profundas en la historia económica de la región. Durante décadas, diversas naciones han experimentado periodos donde el poder adquisitivo se desvanece en cuestión de meses o incluso días. Cuando una persona observa que el dinero que recibió por su salario compra la mitad de bienes al finalizar el mes, desarrolla un mecanismo de defensa lógico. Ese mecanismo consiste en buscar un activo que conserve su valor en el tiempo. El dólar estadounidense ha cumplido ese papel con una consistencia que las instituciones locales no han logrado emular. No es un capricho cultural, sino una respuesta racional ante un entorno de incertidumbre constante.
La desconfianza hacia la moneda propia no nace de una falta de patriotismo, sino de una evaluación objetiva de los respaldos. Para el habitante promedio de la región, la pregunta fundamental es quién garantiza que ese pedazo de papel mantendrá su utilidad mañana. En el caso de las monedas locales, ese respaldo depende de políticas fiscales que muchas veces se perciben como erráticas o dependientes del ciclo político de turno. En cambio, el respaldo del dólar se percibe como algo mucho más sólido: la economía más grande del mundo, un sistema legal estable y una capacidad de financiamiento global que parece inagotable.
Además de consumir, el latinoamericano también invierte y se financia allí. Muchos emprendedores y empresas buscan crédito en los mercados internacionales porque las tasas y condiciones suelen ser más favorables que las ofrecidas por la banca local, a menudo limitada por la volatilidad. Tener dólares en el bolsillo o en una cuenta es, en última instancia, una cuestión de respaldo. Es poseer un activo que es aceptado en cualquier rincón del planeta, algo que no ocurre con la mayoría de las divisas de la región. El apetito por esta moneda es la búsqueda de un ancla en medio de un mar agitado.
En este escenario de búsqueda de alternativas, ha surgido un nuevo actor que desafía la hegemonía del dólar: el sistema de activos digitales. Para un sector creciente de la población, Bitcoin se presenta como una opción tan robusta como la divisa estadounidense, aunque por razones distintas. Mientras que el dólar confía en el poder de un Estado, Bitcoin basa su confianza en una arquitectura tecnológica transparente y matemática. Es una forma de dinero que no depende de la voluntad de un banco central ni de las decisiones de un gobierno específico.
La ciudad de Shenzhen presentó un ambicioso plan para integrar la inteligencia artificial en toda su economía y en la vida cotidiana de sus habitantes entre 2026 y 2030, con el objetivo de convertirse en un referente tecnológico global.
***
La ciudad busca que la inteligencia artificial esté presente en todos los hogares, empresas y sectores productivos en un plazo de cinco años.Expertos señalan que Shenzhen será un laboratorio clave para la estrategia nacional de China en su competencia tecnológica con Estados Unidos.El plan prioriza aplicaciones prácticas, autonomía tecnológica y sectores como robótica, vehículos autónomos y transporte inteligente.Shenzhen se propone integrar la inteligencia artificial en todos los hogares y empresas en 5 años.
La ciudad se convierte en un laboratorio clave para la competitividad tecnológica de China frente a EE. UU.
El enfoque “AI+” impulsa sectores como robótica y vehículos… pic.twitter.com/O4CoYN3gUq
Los legisladores surcoreanos habrían retrasado la presentación de un proyecto de ley de criptomonedas que podría permitir la emisión de stablecoins nacionales, pues las principales preocupaciones siguen sin resolverse.
Según una nota de Yonhap News del martes, funcionarios del gobierno de Corea del Sur seguían trabajando en la Ley Básica de Activos Digitales, pero esperaban presentar el proyecto de ley en algún momento de 2026. El retraso informado se debió a "cuestiones importantes que suscitan desacuerdos con las organizaciones pertinentes, incluidos los emisores de stablecoins".
El proyecto de ley, propuesto por el partido gobernante del país, el Partido Demócrata en junio, permitiría la emisión de stablecoins vinculadas al won y se espera que impulse el mercado de criptomonedas de Corea del Sur. Según el proyecto de ley propuesto, los emisores de stablecoins estarían obligados, según los informes, a confiar todos sus activos de reserva a custodios autorizados, como los bancos.
Según el informe, los desacuerdos sobre el proyecto de ley de criptomonedas incluían si era necesario autorizar a un grupo de organizaciones para supervisar a los emisores de stablecoins antes de su aprobación. La Comisión de Servicios Financieros del país está revisando la propuesta, pero también está considerando limitar el papel de las instituciones financieras en las stablecoins para fomentar la participación de las empresas tecnológicas.
Abordar la emisión de stablecoins locales fue una de las promesas a los residentes del presidente surcoreano Lee Jae-myung antes de jurar su cargo en junio. También abogó por que el fondo nacional de pensiones del país invirtiera en activos digitales y apoyó la emisión de fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados a Bitcoin (BTC).
El cierre de año suele ser un periodo de balances, ajustes fiscales y proyecciones. En el ecosistema de los activos digitales, este ciclo cobra una relevancia particular, especialmente tras un periodo de intensa volatilidad. Al concluir este ciclo anual, el mercado se encuentra en una encrucijada donde los datos técnicos y los movimientos de los grandes capitales parecen contar historias distintas. Mientras que el sentimiento general del pequeño inversor muestra signos de agotamiento, las estructuras profundas que sostienen la red y la adopción institucional sugieren que el escenario actual podría ser más una pausa que un final de ciclo.
La pregunta sobre si existen fundamentos para una recuperación antes de las campanadas finales depende de una lectura cuidadosa de varios factores concurrentes. Por un lado, la política monetaria global ha comenzado a virar hacia una postura de mayor liquidez. Los ajustes en las tasas por parte de las autoridades financieras han creado tradicionalmente un entorno favorable para los activos que operan fuera del sistema bancario tradicional. Cuando el capital busca refugio ante la pérdida de poder adquisitivo de las monedas locales, la escasez programada de este activo digital vuelve a ganar protagonismo en las carteras de inversión.
A lo largo de los últimos meses, hemos observado cómo los vehículos de inversión institucional, como los fondos cotizados en bolsa, han mantenido un ritmo de adquisición constante a pesar de los ajustes en el valor de mercado. Este fenómeno sugiere que el soporte actual no está construido sobre la especulación de corto plazo, sino sobre una tesis de acumulación a largo plazo. Los grandes gestores de patrimonio están aprovechando los periodos de incertidumbre para fortalecer sus posiciones, absorbiendo la oferta que el mercado minorista libera ante el temor de nuevas correcciones.
Un elemento central en el análisis de este cierre de año es la implementación de políticas estatales que buscan integrar estos activos en las reservas nacionales. El interés mostrado por diversas administraciones gubernamentales en tratar esta tecnología como un recurso estratégico ha cambiado la percepción del riesgo. Ya no se trata únicamente de un experimento tecnológico o de una herramienta para el comercio digital, sino de un componente que empieza a ser considerado esencial en la arquitectura financiera de las naciones modernas. Este respaldo soberano actúa como un piso psicológico y técnico que dificulta caídas drásticas hacia niveles de años anteriores.
En términos de estructura de mercado, la zona de precios actual ha demostrado ser un área de fuerte interés para los compradores. Los niveles que anteriormente funcionaron como techos difíciles de superar se han transformado ahora en cimientos donde la demanda supera a la oferta disponible. Este cambio de polaridad es una señal técnica que suele preceder a movimientos de recuperación sostenidos. Sin embargo, para que este rebote se materialice de forma clara, es necesario que la liquidez regrese de manera masiva al mercado al contado, alejándose del exceso de deuda y apalancamiento que causó las correcciones previas.
Las autoridades financieras de Rusia evalúan permitir que ciudadanos comunes inviertan legalmente en criptomonedas bajo un marco regulado y con límites estrictos.
***
Rusia estudia abrir el mercado cripto a inversores no calificados con restricciones.El Ministerio de Finanzas y el banco central coordinan un nuevo marco legal.La iniciativa busca regular un mercado existente en medio de sanciones internacionales.Rusia avanza en la regulación de criptomonedas para ciudadanos comunes.
El Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Rusia estudian permitir inversiones bajo límites estrictos.
La propuesta busca abrir el mercado a inversores no calificados, priorizando criptoactivos… pic.twitter.com/OszDqr977O
El sector de los activos digitales está cerrando un trimestre turbulento marcado por pérdidas, infraestructura de mercado tensa y decepción de los inversores. Sin embargo, un rincón del mercado se destacó: las criptomonedas centradas en la privacidad.
Según el último resumen de mercado trimestral de Grayscale, la privacidad surgió como un tema de inversión inesperado en el cuarto trimestre, con activos como Zcash (ZEC) superando significativamente al mercado de criptomonedas en general.
El precio de Zcash se disparó en el cuarto trimestre, aumentando desde aproximadamente 50 dólares a mediados de septiembre hasta un pico cercano a los 700 dólares a mediados de noviembre, según muestran datos de CoinMarketCap.
El rendimiento coincidió con un fuerte aumento en el uso de Zcash de direcciones blindadas, que ocultan los detalles de las transacciones como el remitente, el destinatario y la cantidad.
El suministro blindado de Zcash está aumentando a medida que la privacidad adquiere primacía. Fuente: GrayscaleOtras criptomonedas que preservan la privacidad también registraron ganancias relativas durante el trimestre, incluyendo proyectos de larga data como Monero (XMR) y Dash (DASH), lo que subraya un renovado interés de los inversores en las blockchains centradas en la confidencialidad.
Cypherpunk Technologies, listada en Nasdaq, ha expandido su tesorería corporativa de criptoactivos con una nueva compra de tokens Zcash por aproximadamente USD 29 millones.
Según el anuncio del martes, la empresa compró 56.418 Zcash (ZEC) pagando un precio promedio de USD 514 por token. La compra eleva las tenencias totales de Cypherpunk a 290.062,67 ZEC, o aproximadamente el 1,76% del suministro en circulación del token.
Zcash, lanzada en 2016 como una bifurcación de Bitcoin, es una blockchain centrada en la privacidad que utiliza pruebas de conocimiento cero para verificar transacciones sin revelar el remitente, el destinatario o el monto de la transacción. Al igual que Bitcoin, su token nativo tiene un límite de 21 millones.
Según el director de inversiones de Cypherpunk, Will McEvoy, la empresa tiene como objetivo acumular el 5% del suministro total de ZEC y está “bien posicionada para un mercado que está revalorizando la importancia social de la privacidad”.
Anteriormente una empresa de biotecnología llamada Leap Therapeutics, la compañía se renombró en noviembre como Cypherpunk Technologies, como una empresa de activos digitales centrada en Zcash. Las acciones de la empresa se han disparado casi un 170% hasta aproximadamente USD 1,18 al momento de la publicación, desde los USD 0,44 antes de su cambio de nombre, según los datos de Google Finance.
La empresa de gestión de activos digitales, Grayscale Investments, ha presentado una solicitud para cotizar y negociar acciones de un producto cotizado en bolsa (ETP) vinculado al token nativo de Bittensor, TAO.
En una presentación del martes ante la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU, Grayscale presentó una declaración de registro S-1 para las acciones de su Bittensor Trust (TAO). La presentación se produjo más de un año después de que la gestora de activos presentara el fondo fiduciario de TAO y señala la intención de Grayscale de hacer la transición de su producto TAO de venta libre a NYSE Arca.
Fuente: SECLa presentación está sujeta a la revisión de la SEC antes de su cotización bajo el símbolo GTAO. La SEC ha dado luz verde a varias ofertas de fondos cotizados en bolsa de Grayscale vinculadas a criptomonedas, incluidas las de Bitcoin (BTC) y Ether (ETH).
El vehículo de inversión TAO propuesto por Grayscale se produjo unas dos semanas después de que Bittensor experimentara su primer evento de halving en diciembre como parte de un plan para alcanzar un tope de suministro de 21 millones de tokens, el mismo que Bitcoin. Según datos de Nansen, el precio de TAO era de USD 222,54 en el momento de la publicación.
Bittensor, una red de aprendizaje automático descentralizada y de código abierto para servicios de IA, se lanzó por primera vez en 2021 bajo el nombre de Kusanagi. Como muchas criptomonedas, el token TAO (TAO) de la red experimentó una volatilidad significativa en 2025, alcanzando un máximo anual de más de USD 560 en enero antes de caer a unos USD 220 en abril.
Al aceptar, accederá a un servicio proporcionado por un tercero externo a https://pomacademy.club/