Las predicciones son importantes para los inversores, porque sirven como unos puntos de orientación. O, dicho de otra manera, los mercados tratan de anticipar el futuro de la mejor forma posible. En esa diferencia de precio entre el presente y el futuro, están las ganancias o las pérdidas. Entonces, las decisiones que tomamos hoy dependen en gran medida de las expectativas. En el mundo de las inversiones, el pasado es un reporte, el presente es una decisión y el futuro es una expectativa. Hablemos aquí un poco de la curva de rendimiento de bonos (EEUU) como una herramienta para realizar pronósticos.
Primero, lo básico. ¿Por qué invertimos nuestro dinero? Simple. Para obtener más dinero. En otras palabras, no invertimos para salvar el planeta. No invertimos para reformar el mundo. Y no invertimos para protestar contra el sistema establecido. Invertimos para crecer financieramente. Tenemos un capital. Lo invertimos. Y, de este modo, obtenemos ingresos adicionales para invertir o gastar. ¿Qué hacemos exactamente con ese dinero extra? Bueno, lo usamos a nuestra conveniencia. Un fondo puede servir a muchos propósitos: Retiro, libertad, familia, educación, hijos, filantropía, etc.
Ahora bien, el inversor debe comprar “barato” hoy para poder vender “caro” mañana. Porque los mercados fluctúan. Y, en estos altibajos, es que yacen las ganancias o las pérdidas. He ahí la importancia de predecir la dirección del mercado. En este sentido, la oportunidad de ganar se relaciona directamente con el riesgo de perder. Por ende, todo inversor debe realizar un pronóstico. Y todo inversor debe gestionar el riesgo.
¿Qué hace un inversor ante un pronóstico pesimista? Tiene dos grandes opciones (normalmente) como una alternativa al mercado de renta variable: El efectivo e instrumentos de renta fija. Claro que aquí estamos hablando de escenarios absolutos. En la gran mayoría de los casos, los inversores asumen posiciones mixtas. Por ende, los portafolios normalmente se construyen con una mezcla de distintos instrumentos (renta fija y renta variable). En la presencia de un pronóstico pesimista o incierto, el efectivo y los instrumentos de renta fija lo que realmente hacen es ganar una mayor proporción en dicha mezcla. Y eso se hace como un mecanismo de defensa. Se hace para reducir los riesgos de la volatilidad.
La demanda por el dólar y por los bonos del Tesoro (EEUU) son indicadores de sentimiento en este sentido. Enfoquemos en el mercado de bonos. Diferentes bonos son emitidos con diferentes lapsos de maduración. Entonces, la demanda por los bonos a corto plazo en relación a los bonos a largo plazo nos podría estar revelando una expectativa excepcional por parte de los inversores.



