Más de 3,5 millones de ucranianos ya han abandonado el país para huir de la guerra. Muchos de ellos solo pudieron salvar parte de su patrimonio porque tenían inversiones en la economía criptográfica.
La inmunidad a las sanciones internacionales, la arquitectura descentralizada y el anonimato de las transacciones han convertido a las criptomonedas en herramientas importantes durante las crisis humanitarias. De esta manera, fue posible que los ucranianos usaran monedas digitales para mantener a salvo parte de su patrimonio y sobrevivir en medio del caos.
El propio gobierno de Ucrania ya recibió alrededor de USD 54 millones en donaciones de bitcoins para ayudar a defenderse contra el ataque ruso. En una guerra, la agilidad y el sigilo a la hora de mover dinero cuentan mucho en la lucha por la supervivencia.
Lo primero que viene a la mente de muchas personas cuando se trata de criptoeconomía son las inversiones en monedas virtuales. Las criptomonedas son mayormente vistas como una inversión, pero lo que la mayoría ignora es que son un mecanismo importante para la inclusión financiera y una herramienta fundamental para asistir a la población en guerras y crisis humanitarias. “Los criptoactivos fueron creados precisamente para ser soluciones y no inversión, como muchos imaginan”, dice el especialista en criptoeconomía Lucas Cardeal.
Explica que la accesibilidad y libertad que brindan las monedas digitales son los principales puntos de inclusión para las personas que no tienen acceso al sistema bancario. “Cualquier persona con un teléfono celular puede acceder al sistema de criptomonedas. Es un entorno que te permite realizar transacciones rápidas desde cualquier parte del mundo de forma segura y confiable”, dice.



