¿Invertirías muchísimo dinero para abrir un restaurante de lujo o pagarías una cena costosa en un ambiente gourmet más allá del refinamiento y, de hecho, todo esto en el mundo virtual? Esto se hizo posible con la llegada del metaverso. Pero, ¿por qué esta “nueva Internet” está poniendo eufórico al mundo?
El metaverso sumerge a los usuarios en un entorno virtual, brindando una experiencia verdaderamente inmersiva sin tener que levantarse del sofá. Para acceder a esta “nueva capa” es necesario utilizar tecnologías de realidad virtual y aumentada, como ya sucede en juegos famosos, al estilo de “Minecraft”, The Sandbox, Decentraland, USM.World, entre otros. En ellos, los usuarios crean sus propios personajes, participan en misiones e interactúan entre sí.
Llevando este nuevo momento al día a día de una empresa, ahora es posible realizar reuniones en el metaverso y participar en ferias y eventos, incluso interactuando con los visitantes. También es una forma innovadora de reducir las distancias que impone el formato de trabajo home office, o una forma de reunir a los empleados que trabajan en diferentes ubicaciones.
Pensando en el ocio, muy pronto será sencillo visitar lugares turísticos emblemáticos, como la Torre Eiffel en París (Francia), por ejemplo.
Esta conexión entre lo físico y lo digital está transformando poco a poco el comportamiento del consumidor, en cuanto a lo que viste, come, cómo se divierte y, sobre todo, cómo paga toda esta experiencia. Y eso es sólo el principio. La tendencia es que estas innovaciones avancen cada vez más. La investigación de McKinsey & Company, una consultora de negocios, señala que el gasto en el metaverso podría alcanzar los USD 5 billones para 2030.



