La Unidad de Investigaciones Criminales del Servicio de Impuestos Internos (IRS-CI, por sus siglas en inglés) incautó USD 3,500 millones de casos de fraude relacionados con criptomonedas durante el año fiscal de 2021, según un informe anual publicado por la agencia. La agencia reconoce que el amplio crecimiento de la actividad también conllevó como contracara el aumento en las transacciones fraudulentas.
Tanto como el 93 % del dinero total que se incautó ese año provino de casos relacionados con criptomonedas, lo que se toma como indicador de que varios estafadores encontraron un nicho en el mercado de las criptomonedas.
Sin embargo, viendo los grandes números, esta cifra toma otra dimensión. De acuerdo a los datos forenses de blockchain, Chainalysis estima que los fondos ilícitos en criptomonedas ascienden a apenas el 1% de todas las transacciones de criptomonedas, lo que sugiere que las criptomonedas se usan mucho menos para actividades ilegales de empresas de lo que parece a primera vista. Aunque como la capitalización total de mercado del ecosistema cripto asciende a USD 3 billones, esa suma del 1% se traduce en al menos USD 20,000 millones en transacciones ilícitas de criptomonedas.
Es por esto que uno de los aspectos más relevantes a la hora de operar a través de Bitcoin u otras monedas digitales es trabajar con medidas de seguridad, tanto desde el punto de vista tecnológico como del de buenas prácticas: saber qué comprarle y qué venderle a quiénes y cómo. De acuerdo al exchange p2p Paxful, estas son algunas de las consideraciones claves.
Investigar
Para reconocer una estafa con Bitcoin o cualquier otro activo digital es necesario investigar a fondo. Ante una oferta que genera interés, es más que recomendable conocer los términos de la oferta, revisar la plataforma a través de la cual se va a operar e investigar al vendedor – reputación, opinión de otros usuarios, entre otras cosas - para así tener un mayor grado de certeza sobre la transacción que se va a realizar.



