Wall Street sube tras la publicación de los nuevos datos de empleo (EEUU). Después de varios días de alzas, las correcciones fueron inevitables. Sin embargo, la semana, al parecer, ha terminado en una nota positiva. Se habla de un posible colapso, pero las buenas noticias siguen alimentando un ambiente cargado de bastante optimismo. A pesar de las dificultades temporales, los inversores siguen confiando en el futuro. Lo que implica que el inversor sigue colocando capital en los mercados esperando incrementos venideros. En otras palabras, hay esperanza de futuro. Lo que, por supuesto, significa una derrota para los pesimistas.
Por supuesto, la inflación (EEUU) sigue causando dolores de cabeza. Pero la Reserva Federal ha logrado convencer a los inversores de que se trata de algo temporal. De hecho, la inflación está sirviendo, en estos momentos, como un estímulo importante para la reactivación de las cadenas globales de producción y distribución. Por supuesto que vencer la inercia después de un gran apagón no es fácil. O sea, la reactivación toma un tiempo. Sin embargo, en estos momentos, se podría decir que los optimistas están, definitivamente, ganando la batalla por el alma de los inversores.
Mientras tanto en el espacio cripto, Bitcoin sigue, por debajo de su máximo histórico, en un periodo de consolidación. Lo que no es necesariamente malo. Se está solidificando un soporte que nos podría ayudar a encontrar el impulso necesario para dar el salto definitivo hacia nuevas altitudes. Todo parece indicar que las instituciones están comprando Bitcoin y Ethereum. Y los minoristas están muy entretenidos probando suerte en el universo altcoin y en los juegos NFT. Así están las cosas, amigos.
Ahora bien, hablemos de las criptonoticias más populares de esta semana.
Obvio. Las corporaciones siguen el dinero. Obviamente, siempre quieren crecer. Y, en el mundo de hoy, para crecer, hay que ganarse a los millennials. Y esto parece ser una estrategia de marketing destinada a conquistar a los millennials. Las criptomonedas están de moda. Y muchos negocios no quieren quedarse atrás. La idea es parecer “hip” para no perder clientes en la demografía objetivo. Damas y caballeros, se trata de una unión muy beneficiosa para ambas partes. Burger King es cada vez más "hip" ganando puntos con los millennials. Y las criptomonedas ganan validación y adaptación.



