Los eventos de generación de tokens (TGE) son cada vez más criticados por ser rampas de salida para los fundadores de criptomonedas, dejando atrás blockchains con poca actividad real.
Los proyectos suelen debutar con un suministro circulante escaso y valoraciones infladas, lo que deja a los auténticos seguidores pocas posibilidades de obtener rendimientos sostenibles. Fuentes del sector argumentan que los bajos volúmenes de flotación y los creadores de mercado automatizados (AMM) ayudan a mantener los precios temporalmente, pero una vez que comienzan los desbloqueos de derechos, la presión de venta suele abrumar al mercado.
Algunos tokens se disparan en el momento de su lanzamiento debido al bombo publicitario y la escasez, pero la mayoría caen de forma constante a medida que la oferta entra en circulación.
"Es un ciclo sin fin", declaró Brian Huang, cofundador de la plataforma de gestión de criptomonedas Glider, a Cointelegraph. "Una nueva cadena pierde relevancia, el talento se marcha y las personas que se quedan atrás se ven atrapadas en una cadena que se mantiene a flote gracias a los creadores de mercado y los AMM".
Un TGE es el inicio de un proyecto de blockchain, pero se está convirtiendo en el final del juego. Fuente:
NarbCreciente número de cadenas huérfanas tras TGE
En el último año, varios fundadores han recibido críticas por abandonar sus proyectos poco después del lanzamiento de los tokens.