La industria minera de Bitcoin ha entrado en lo que podría ser la recesión económica más grave de sus 15 años de historia, en la que incluso los grandes operadores que cotizan en bolsa luchan por alcanzar el umbral de rentabilidad en medio del colapso de los ingresos mineros y el aumento de la deuda, según TheMinerMag.
En su último informe, TheMinerMag afirma que los mineros están operando en el "entorno de márgenes más duro de todos los tiempos", ya que el hashprice —los ingresos obtenidos por unidad de potencia de cálculo— ha caído de una media de unos 55 dólares por petahash por segundo (PH/s) en el tercer trimestre a unos 35 dólares PH/s, un nivel que la publicación califica como un mínimo estructural más que como una caída temporal.
El deterioro se produjo tras una fuerte corrección del precio de Bitcoin (BTC), que cayó desde un máximo histórico cercano a USD 126.000 en octubre hasta situarse por debajo de USD 80.000 en noviembre.
En estas condiciones, el coste por hash se ha convertido en una métrica reveladora para los mineros. Pone de relieve la eficiencia con la que los mineros convierten la electricidad y el capital en potencia computacional bruta y pone de manifiesto la creciente brecha entre los operadores medios y los supervivientes más eficientes.
Los datos muestran que las máquinas mineras de nueva generación necesitan ahora más de 1.000 días para recuperar su coste, lo que supone una preocupación creciente, dado que el próximo halving de Bitcoin está prevista para dentro de unos 850 días.



