Los ETF (por sus siglas ‘Exchange Traded Funds’) son fondos de inversión que se cotizan y comercializan de la misma manera que una acción empresarial en exchanges y bolsas tradicionales, como Nasdaq o NYSE. Estos fondos están diseñados para rastrear el precio de los activos que lo componen conformando una unidad de valor, la cual puede estar compuesta por varios bienes de cualquier tipo (como bonos, acciones u otros títulos valores) o uno solo, como el caso del SPDR Gold Shares, el ETF respaldado por oro más grande del mundo. Con la incorporación de los activos digitales al mercado financiero, bitcoin y las criptomonedas como el ether (ETH) se han convertido en otros de los activos capaces de conformar un ETF.
Los ETF se caracterizan por permitir a los inversionistas ganar exposición al precio de un activo sin tener que interactuar directamente con él. En el caso de Bitcoin o criptomonedas, esto significa que aquellos que adquieren el ETF no están comprando y administrando monedas como lo harían normalmente en un exchange o una wallet, sino que lo que tienen bajo su poder son acciones que representan la titularidad o propiedad sobre una porción del fondo. En pocas palabras, no son propietarios del activo, pero si pueden generar ganancias con las variaciones de su precio.
Si bien los expertos consideran a los ETF herramientas financieras híbridas, también son conocidas por ser productos financieros tradicionales. Y esto se refiere a que su comercialización está regulada por autoridades gubernamentales, tales como la Comisión de Bolsa de Valores (SEC) en Estados Unidos o las entidades financieras de cada país. De igual manera, otra característica a tomar en cuenta, es que los fondos cotizados en bolsa son productos financieros tradicionales inclusivos. A pesar de que captan la atención de grandes empresas e inversionistas acreditados, los ETF no exigen a sus usuarios credenciales especiales o grandes sumas de capital para poder comercializarlos.
En el caso particular de Bitcoin y las criptomonedas, dos tipos distintos de ETF son de particular interés. Estos son los ETF spot, o al contado, y los ETF de futuros, ambos han sido registrados en distintas bolsas del mundo. Sin embargo, para 2023 aún existe la expectativa del mercado por la aprobación de uno de estos productos financieros al contado en Estados Unidos, lo que podría cambiar drásticamente la dinámica del mercado, dada la magnitud de las potenciales inversiones (según Investment Company Institute, para finales de 2022, el mercado de ETF en Estados Unidos representaba 6.5 billones de dólares).
1 ¿Por qué se ha vuelto tan popular el término ETF?
Las siglas ETF se han popularizado en el argot de bitcoin y las criptomonedas debido a una coyuntura histórica y política, la cual ha dificultado la aprobación de estos productos financieros a nivel regulatorio. Para entender la complejidad del asunto, debemos viajar por el tiempo a hace una década atrás, en el año 2013.