Sea cual sea su línea de trabajo, una cosa es segura: todo el mundo ha oído a alguien quejarse de tener que hacer alguna tarea repetitiva. Puede ser revisar u organizar archivos, armar hojas de cálculo, analizar un sinfín de números o, por qué no, tu propio ejemplo de trabajo manual que exige atención, concentración y una buena dosis de verificación al fin y al cabo, casi siempre, estos son los procesos que menos admiten errores. La buena noticia, sin embargo, es que estas demandas rutinarias pueden estar cerca de encontrar sus soluciones, gracias a la Transformación Digital y al surgimiento de conceptos como Inteligencia Artificial (AI), Machine Learning (Machine Learning), Internet of Things (IoT – de Internet of Things, en inglés) y así sucesivamente.
Alexandre Martinez, CEO de IT-ONE apunta que la Transformación Digital no tiene por qué ser una disrupción completa y futurista.
“A menudo digo que la verdadera Transformación Digital no es ni el mundo de los Supersónicos ni el contexto hipnótico de Black Mirror. La innovación práctica está (y debe estar) más cerca de la vida real, resolviendo los desafíos que las personas y las empresas tienen a diario. El gran punto, por lo tanto, es este: las nuevas tecnologías deben ser pensadas desde la realidad para proponer las aplicaciones más útiles. Es con este pensamiento en mente que podemos comenzar un nuevo momento para la industria brasileña, simplificando las rutinas y mejorando la diferenciales de cada empresa y segmento”, opina Alejandro.
Eso es lo que incluso muestran las previsiones. Según estudios realizados por la consultora FrontierView, la mayor adopción de recursos de Inteligencia Artificial puede ayudar a elevar el PIB de Brasil en alrededor de un 4% para 2030. Imagine, entonces, este potencial sumado a otras tendencias importantes, como Internet de las Cosas, Big Data, Aprendizaje Profundo y otros. Podemos decir, sin duda, que el uso de innovaciones es un camino clave para el crecimiento de la industria en Brasil, así como la adecuación de los negocios frente a las cuestiones del mundo pospandemia.
Es necesario considerar, sin embargo, que, a pesar de ser un verdadero océano de oportunidades para las operaciones, la digitalización (a través de recursos como la Inteligencia Artificial y la Nube) no hace sola la transformación. En otras palabras, de nada sirve poner tecnología si la adopción se hace sin razón ni apego a las demandas reales de las empresas. Tenemos que mirar la innovación como una parte estratégica del negocio, brindando soporte para que se produzcan transformaciones y, de hecho, aumenten los resultados.