Una apuesta de fin de año por un Bitcoin (BTC) de USD 80,000 puede parecer totalmente descabellada ahora, pero no tanto en marzo, cuando BTC subió hasta los USD 48,000. Lamentablemente, a las dos semanas de ganancias del 25% que culminaron con el pico de USD 48,220 el 28 de marzo le siguió un brutal mercado bajista.
Es importante destacar que el mercado bursátil estadounidense probablemente haya impulsado esos acontecimientos, ya que el índice S&P 500 alcanzó un máximo de 4,631 el 29 de marzo, pero cotizó con una caída del 21% hasta 3,640 a mediados de junio.
Además, esa fecha coincide con las emisiones del prestamista centralizado de criptomonedas Celsius, que paralizó los retiros el 12 de junio, y con la insolvencia del capital riesgo 3 Arrows Capital (3AC) el 15 de junio.
Aunque el temor a una recesión económica ha desencadenado sin duda el mercado bajista de criptomonedas, la imprudente mala gestión de entidades centralizadas multimillonarias es lo que ha desencadenado las liquidaciones, empujando los precios aún más a la baja.
Por citar algunos de esos acontecimientos, TerraUSD/Luna se derrumbó a mediados de mayo, el prestamista de criptomonedas Voyager Digital a principios de julio y la quiebra del segundo mayor exchange y creador de mercado, FTX/Alameda Research, a mediados de noviembre.



