Bitcoin (BTC) experimentó una corrección del 16.5% entre el 15 y el 19 de agosto al volver al soporte de USD 20,800. Aunque la caída es sorprendente, en realidad una diferencia de precio de USD 4,050 es relativamente insignificante, sobre todo si se tiene en cuenta la volatilidad anualizada del 72% de Bitcoin.
En la actualidad, la volatilidad del S&P 500 se sitúa en el 31%, lo que es significativamente menor, aunque el índice cotizó un 9.1% a la baja entre el 8 y el 13 de junio. Así que, comparativamente, el índice de las principales empresas cotizadas estadounidenses se enfrentó a un movimiento más brusco ajustado a la métrica de riesgo histórica.
A principios de esta semana, la postura de los criptoinversores empeoró luego de que el debilitamiento de los mercados inmobiliarios chinos obligara al banco central a reducir su tipo de interés preferente de los préstamos a cinco años el 21 de agosto. Además, un estratega del banco de inversión Goldman Sachs afirmó que la presión inflacionaria obligaría a la Reserva Federal de EE.UU. a apretarse aún más el cinturón, lo que afecta negativamente al S&P 500.
Independientemente de la correlación entre las acciones y Bitcoin, que actualmente es de 80/100, los inversores tienden a refugiarse en el dólar estadounidense y en los bonos protectores de la inflación cuando temen una crisis o una caída del mercado. Este movimiento se conoce como "huida hacia la calidad" y tiende a añadir presión de venta a todos los mercados de riesgo, incluidos lo de criptomonedas.
A pesar de los esfuerzos de los bajistas, Bitcoin no ha sido capaz de romper por debajo del soporte de los USD 20,800. Este movimiento explica por qué el vencimiento mensual de mil millones dólares en opciones mensuales de Bitcoin el 26 de agosto podría beneficiar a los alcistas a pesar de la reciente pérdida del 16.5% en 5 días.



