Al principio, la interacción entre los clientes y las instituciones financieras era cara a cara. Luego llegaron las llamadas telefónicas, los cajeros automáticos, los canales digitales y, en plena pandemia, las plataformas de encuentro online. El próximo paso de este movimiento podría ser el servicio en el metaverso. Y en él, las opciones serán varias, como responder a las preguntas de los clientes sobre los productos y crear una “plaza” donde los clientes discutan opciones de inversión y el banco o la aseguradora tenga asesores o avatares basados en inteligencia artificial que acompañen, hablen y ayuden en la evaluación. de opciones disponibles.
Eso es lo que Capco, consultora global de gestión y tecnología del grupo Wipro -especialista en el sector de los servicios financieros- predice en el estudio "Metaverse: Beyond the Hype Cycle". "Estamos en un punto de inflexión donde las diversas tecnologías que componen el metaverso se están preparado para desencadenar un cambio transformador en nuestro mundo digital. Si bien es necesario refinar muchos aspectos de las tecnologías, muchas soluciones están listas y deben explorarse para hacer que las organizaciones sean más productivas y más atractivas para los clientes que están adoptando el metaverso", dice Aline Lemos, consultora senior del Laboratorio de Innovación de Capco Brasil.
Además de las nuevas posibilidades de interacción y una relación más estrecha entre las entidades financieras y los clientes, el metaverso también permitirá la creación de productos, como activos digitales que representen activos reales. Y eso fue justo al principio del uso de este nuevo espacio. “Después de todo el alboroto que rodea al lanzamiento del metaverso de Meta (ex-Facebook), es importante revisar qué es este espacio, por qué es convincente, qué se necesita para volverse convencional y qué significa eso para las personas, las finanzas y los seguros”, comenta Aline Lemos. “Empresas y consumidores ya están atentos, a la espera de las novedades y soluciones prometidas”, añade.
El estudio de Capco señala que el concepto no es nuevo. Básicamente, el metaverso se define como un universo que trasciende al nuestro (en griego, 'meta' significa más allá, por encima o trascendiendo). Puede utilizar, por ejemplo, Realidad Virtual (VR) y Realidad Aumentada (AR), brindando nuevas experiencias e interacciones. También puede incluir tecnología 3D para crear bienes inmuebles virtuales y blockchain para representarlos en tokens no fungibles (NFT). La suma de estas tecnologías hace del metaverso un espacio para actividades que van desde juegos hasta actividades como estudios, trabajo e inversiones. La Realidad Virtual, por cierto, es lo que diferencia al metaverso actual de otros mundos virtuales que han surgido, como Second Life. Lanzado en 2003, también tenía características como avatares, construcción de contenido y su propia moneda. “Sin embargo, carecía de una función inmersiva usando hardware de Realidad Virtual”, explica Lemos.
Si bien las tecnologías que componen el metaverso han evolucionado hasta el punto de que los bancos y las compañías de seguros ya no pueden ignorarlas, es necesario iniciar este viaje de manera planificada e interna, como muestra el estudio. Por lo tanto, las instituciones financieras podrán utilizar la gran cantidad de parámetros de las experiencias existentes para su uso en los negocios de manera efectiva. El proceso debe comenzar con un grupo de empleados que serán los "adoptadores tempranos", con actividades como reuniones de RV para evaluar qué funciona y qué se debe evitar. Esto incluye aspectos como la apariencia del avatar (tipo facial, representación de la mano), movimiento de realidad virtual, audio espacial y traducciones en tiempo real.