El 23 de marzo, el precio de Bitcoin (BTC) recuperó el soporte de USD 28,000 después de una breve corrección por debajo de USD 27,000. El movimiento siguió de cerca al sector financiero tradicional, en particular al índice Nasdaq de gran tecnología, que ganó un 2.1% cuando Bitcoin superó el umbral de los USD 28,000.
El 22 de marzo, la Reserva Federal elevó su tasa de interés de referencia en un 0.25%, pero insinuó que se acerca a su nivel máximo para 2023. Sin embargo, al final, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que es demasiado pronto para determinar el alcance de la condiciones crediticias más estrictas, por lo que la política monetaria seguirá siendo flexible.
Inicialmente, parece alentador que el banco central esté menos inclinado a aumentar el costo del dinero. Sin embargo, las economías globales están mostrando signos de estrés. Por ejemplo, la confianza del consumidor en la zona del euro disminuyó un 19.2 % en marzo, revirtiendo cinco meses consecutivos de ganancias y desafiando las predicciones de mejora de los economistas.
La recesión sigue ejerciendo presión sobre los beneficios de las empresas y provocando despidos. Por ejemplo, el 23 de marzo, la empresa de servicios profesionales Accenture dijo que terminaría los contratos de 19,000 trabajadores durante los próximos 18 meses. El 22 de marzo, la empresa Indeed, que ayuda a las personas a encontrar trabajo, despidió a 2,200 trabajadores, o el 15% de su personal.
Cuanto más fuerte sea la correlación con los mercados tradicionales, menos probable será un desacoplamiento. Como resultado, según los mercados de futuros y de margen, el aumento del precio de Bitcoin no ha infundido mucha confianza en los comerciantes profesionales.