Este mes no ha sido como el anterior. Durante el mes de septiembre, por varias semanas, esperamos la reunión de la Reserva Federal sabiendo que tendríamos un incremento de las tasas más grande de lo anticipado debido a unos reportes económicos no muy alentadores. Octubre, en contraste, es un mes de reportes corporativos. Y los inversores están leyendo cada reporte como una ventana al estado de la economía en general.
Curiosamente, el mercado interpretó los reportes del sector bancario con gran optimismo. Claro que no podemos decir que este optimismo se debió a unos ingresos especialmente positivos. De hecho, los números del pasado trimestre no fueron muy buenos. Aquí “bueno” o “malo” debe entenderse comparativamente. En este caso, se hace la comparación con los ingresos del año pasado. En efecto, los ingresos de los grandes bancos, en relación al año pasado, han caído bastante. Sin embargo, no cayeron tanto. Lo que ocurre es que los analistas esperaban peores resultados. Entonces, unos mejores resultados de lo esperado se traduce como optimismo en un ciclo bajista cansado de malas noticias. Y algo así tiene la capacidad de crear un rally.
Ahora bien, no todas las compañías publican sus reportes al mismo tiempo. Sin embargo, cada sector tiende a escoger la misma semana para realizar la publicación. Entonces, tenemos una especie de arca. Primero, llegan los bancos. Luego, llegan los demás sectores. Tecnología, etc. Y el comercio minorista (retail) es el sector que cierra la temporada. O sea, la temporada de reportes se va desenvolviendo a lo largo del mes.
En lo que a los bancos respecta, Bank of America estuvo al frente de esta ola optimista al estilo de -ha podido ser peor-. Pero Goldman Sachs fue el patito feo del grupo. Los ingresos han caído para todos. Pero, en este concurso, Goldman Sachs se ganó el premio. Y eso tiene una explicación. La banca de inversión ha sido la gran afectada en esta mala racha. Y el negocio del Goldman gira principalmente en torno a la banca de inversión. Sus rivales, por otro lado, tienen negocios más diversificados. Marcus, la banca comercial de Goldman Sachs, aún no es lo suficientemente rentable como para cubrir las caídas de la banca de inversión.
Ahora bien, ya los bancos sacaron sus reportes. Y ahora es el turno de las tecnológicas. En este caso, el mercado sí ha reaccionado de un modo mucho más mixto ante las caídas de estos ingresos. Lo que pone en peligro las cosas para los activos de riesgo. El rally alcista puede encontrar su final debido a un pesimismo tecnológico. Claro que todavía faltan varias tecnológicas. Esto todavía no ha terminado. Y, por supuesto, todos estamos esperando los reportes de Wal-Mart y Target.