Históricamente, diciembre suele ser un buen mes para invertir. ¿Por qué? Bueno, los inversores suelen tener buen humor al final del año. Han visto que sus inversiones han crecido durante el año, y se sienten confiados de que seguirán haciéndolo. Por eso, compran más, lo que hace subir los precios.
Los inversores también quieren ahorrar impuestos al final del año. Para eso, venden los activos que les han dado pérdidas, y se quedan con las que les han dado ganancias. Así, reducen sus beneficios tributables, y pagan menos al fisco. Al vender menos activos, disminuyen la oferta, lo que también hace subir los precios.
Estos dos factores se combinan para crear lo que se llama el “efecto diciembre”. Es un fenómeno que se ha observado históricamente en los mercados bursátiles, y que puede ser una oportunidad para los inversores. El mercado de las criptomonedas normalmente se contagia de este entusiasmo. Pero cuidado, no hay que confiarse demasiado. Recuerda que el mundo de las inversiones es impredecible, y que el pasado no garantiza el futuro. La euforia navideña es frecuente, pero no hay que darla por hecha.
¿Te gustaría terminar el año con una sonrisa de oreja a oreja? ¿Te gustaría ver cómo tu inversión en Bitcoin se multiplica como los panes y los peces? ¿Es diciembre el mes de la suerte?
Lo cierto es que hay un patrón que se repite año tras año, y que indica que diciembre suele ser un mes muy bueno para el BTC. ¿Cómo lo sabemos? Pues porque los datos históricos de los últimos diez años lo sugieren: si octubre y noviembre cierran en positivo, diciembre suele seguir el mismo camino.



