El Departamento de Justicia (DOJ) de EE.UU. ha confirmado su plan de convocar a antiguos clientes, inversores y personal de FTX como testigos en el próximo juicio que involucra a Sam Bankman-Fried, el ex ejecutivo de FTX. Esto arrojará luz sobre cómo estas personas veían sus interacciones con Bankman-Fried y su empresa.
El DOJ presentó una moción de limine el 30 de septiembre, para permitirles obtener la interpretación de los testigos sobre el tratamiento de los activos de los clientes por parte de FTX, lo cual será de gran importancia.
Es importante destacar que estos testimonios tienen como objetivo proporcionar perspectivas valiosas sobre las interacciones entre el acusado y estos testigos. Esta iniciativa abarca también su comprensión de las declaraciones y el comportamiento de Bankman-Fried, en particular en lo que respecta a la gestión de activos de FTX. El DOJ tiene la intención de destacar las experiencias tanto de clientes minoristas como institucionales que confiaron activos sustanciales a FTX con la creencia de que la plataforma los salvaguardaría de manera segura.
Presentación judicial en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York. Fuente: CourtListenerAdemás, ha surgido una situación distintiva en relación con uno de los testigos del DOJ, al que se hace referencia como "Cliente-1 de FTX", quien reside en Ucrania. Dado el conflicto en curso, existen dificultades relacionadas con viajar a Estados Unidos para prestar testimonio. En consecuencia, el DOJ ha sugerido el uso de videoconferencias como una alternativa viable. Sin embargo, la defensa de Bankman-Fried aún no ha aprobado esta propuesta.
No obstante, el equipo legal que representa a Bankman-Fried, liderado por el abogado Mark Cohen, ha expresado preocupaciones sobre las preguntas del jurado planteadas por el DOJ. Según la defensa de Bankman-Fried, estas interrogaciones insinúan la culpabilidad de Bankman-Fried, lo que podría socavar el principio de "inocente hasta que se demuestre lo contrario".



