En los últimos 12 meses, el paradigma digital mundial ha evolucionado enormemente, sobre todo en lo que respecta a la forma en que los seres humanos interactúan con las máquinas. De hecho, este ámbito ha experimentado una transformación tan radical que personas de todas las edades se están familiarizando rápidamente con modelos de inteligencia artificial (IA), el más popular de los cuales es ChatGPT de OpenAI.
La principal fuerza impulsora de esta revolución han sido los avances en el procesamiento del lenguaje natural (PLN) y la IA conversacional. El PNL es un subcampo de la IA que se centra en la interacción entre ordenadores y seres humanos a través del lenguaje cotidiano y los patrones del habla. El objetivo último de la PNL es leer, descifrar, comprender y dar sentido al lenguaje humano de forma comprensible y fácil de digerir para los usuarios.
Para explicarlo con más detalle, combina la lingüística computacional —es decir, el modelado del lenguaje humano basado en reglas— con otros campos, como el aprendizaje automático, la estadística y el aprendizaje profundo. Como resultado, los sistemas de PNL permiten a las máquinas comprender, interpretar, generar y responder al lenguaje humano de una manera significativa y contextualmente apropiada.
Además, el PLN incluye varias tareas y técnicas clave, como el etiquetado de parte del habla, el reconocimiento de entidades con nombre, el análisis de sentimientos, la traducción automática y la extracción de temas. Estas tareas ayudan a las máquinas a comprender y generar respuestas de tipo lingüístico. Por ejemplo, el etiquetado parcial de voz consiste en identificar el grupo gramatical de una palabra determinada, mientras que el reconocimiento de entidades con nombre consiste en identificar personas, empresas o lugares en un texto.
El PNL redefine las fronteras de la comunicación
Aunque la tecnología basada en la inteligencia artificial ha empezado a formar parte del 'mainstream' digital hace poco, ha influido profundamente en muchas personas durante la mayor parte de la última década. Compañeros como Alexa de Amazon, Assistant de Google y Siri de Apple se han integrado en el tejido de nuestra vida cotidiana, ayudándonos en todo, desde apuntar recordatorios hasta organizar nuestros hogares inteligentes.



