¿Te gustaría saber el futuro? Seguro que sí. Sería muy útil para tomar decisiones acertadas, sobre todo si eres inversor. Pero, lamentablemente, nadie tiene una bola de cristal que le revele lo que va a pasar. Hacer pronósticos es muy complicado, y quien te diga que tiene la certeza absoluta de lo que va a ocurrir, te está mintiendo. Así que no te dejes engañar por los falsos profetas que te prometen ganancias seguras.
Sin embargo, no todo está perdido. Aunque no podamos conocer el futuro, sí podemos hacer una valoración aproximada basada en expectativas. Es decir, podemos estimar cuáles son los escenarios más probables que se pueden dar, y asignarles una probabilidad. De esta forma, podemos saber qué decisiones tomar: comprar, vender o esperar. Por supuesto, esto no es una garantía de éxito, pero al menos nos permite tener una guía de acción.
Entonces, aunque no sepamos el futuro, debemos apostar por un futuro probable. Y si nos equivocamos, no pasa nada. Siempre podemos aprender de nuestros errores y mejorar nuestros pronósticos.
Ahora bien, las predicciones pueden ser tentadoras, pero no siempre son confiables. Antes de confiar en ellas, hay que tener en cuenta algunos aspectos. Por un lado, este espacio está lleno de fanáticos que se dejan llevar por la pasión y pierden la objetividad. Hacer predicciones con demasiada emoción es arriesgado: puede salir bien o puede salir muy mal. Y eso crea un sesgo que no nos ayuda. Por otro lado, hay muchos intereses. En esta industria, hay gente que gana cuando el precio sube, y por eso usan las predicciones optimistas para crear entusiasmo. Esperan que ese entusiasmo se convierta en una realidad. Pero, ¿qué pasa si no se cumple? Pues que nos quedamos decepcionados.
Entonces, siempre es bueno escuchar los argumentos detrás de las predicciones. Y no aceptarlas como palabra sagrada. Porque, como dice el refrán, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Así que, usa tu sentido común y tu criterio propio. Y recuerda que el futuro no está escrito, sino que lo construimos entre todos.



