Hasta la fecha, FTX ha recuperado unos USD 7,000 millones en activos líquidos, y la búsqueda de activos adicionales continúa, según declaró el CEO interino, John Ray III, en el segundo informe provisional de deudores de FTX, publicado el 26 de junio. Sin embargo, la gran mezcla de fondos complica sus esfuerzos.
Los deudores de FTX, constituidos por FTX y sus filiales, estiman actualmente en USD 8,700 millones el importe de todos los activos de clientes sustraídos. La mayor parte de ese dinero, cerca de USD 6,400 millones, estaba en dinero corriente y stablecoins, que FTX no diferenció en su contabilidad.
Los antiguos dirigentes de FTX "no mezclaron y utilizaron indebidamente los depósitos de los clientes por accidente", alegaba el informe, y la directiva ocultó sus acciones "con la ayuda de un abogado sénior de FTX Group" y otras personas. En consecuencia:
"A pesar del extenso trabajo realizado por expertos en contabilidad forense, rastreo y recuperación de activos y análisis blockchain, entre otras áreas, es extremadamente difícil rastrear activos sustanciales de los deudores a cualquier fuente de financiación en particular, o diferenciar entre los fondos operativos de FTX Group y los depósitos realizados por sus clientes".
La magnitud del caos quedó patente en un diagrama de los flujos de dinero de clientes de FTX que salieron de cuentas de depósito primarias "identificados hasta la fecha". Esos flujos fueron posibles gracias a la tergiversación de su finalidad ante los bancos y a otras muchas falsas representaciones, según el informe.



