La fortaleza actual del dólar está enviando un claro mensaje a sus rivales. Mucho se ha dicho sobre el eventual fin de la hegemonía del dólar como moneda reserva mundial. Los escarabajos del oro, en particular, repiten esa vieja profecía todos los ciclos. Sin embargo, aún no vemos pruebas claras de ello. No es una cuestión de gustos. Es una cuestión de evidencia. Los inversores están abandonando Europa, Asia y los mercados emergentes para encontrar un “refugio seguro” en activos denominados en dólares. En tiempos de volatilidad e incertidumbre, el dólar sube y sus rivales bajan. Esto no es precisamente un signo de decadencia o colapso. De hecho, todo parece indicar que este comportamiento por parte de los inversores es una señal de reafirmación. Para los críticos del dólar, no son tiempos fáciles.
Aclaratoria: Descripción no es afiliación o apoyo. Decir que tenemos un dólar fuerte en su hegemonía, no implica afiliación al team dólar y rechazo automático al team Bitcoin. No se es “keynesiano” o “progresista” por describir una realidad contraria a nuestros gustos y aspiraciones. Observación no es traición. En lo personal, no me gusta mucho el calor. Sin embargo, decir “¡Qué día tan caliente!” no hace un hipócrita de mí.
Al parecer, los inversores están escogiendo el menor de los males al refugiarse en los Estados Unidos. Nadie está diciendo que Estados Unidos es un Shandri-La. Sin embargo, con una Europa en recesión, una China en desaceleración, un Japón en letargo y un mundo emergente sin nada especialmente interesante para ofrecer, Estados Unidos se destaca por su fortaleza relativa. La Reserva Federal está subiendo las tasas de manera más rápida y agresiva que los demás bancos centrales. El sistema financiero está demostrando solidez. El mercado laboral y el consumo siguen elevados. Y los ingresos corporativos siguen en positivo. De pronto, no está resultando tan mala idea poner dinero ahí.
¿Por qué no colocar todo el dinero en Bitcoin? Después de todo, Bitcoin se presenta, con mucha frecuencia, como un “refugio seguro” debido a su escasez y descentralización. Bueno, los inversores no lo ven así. Los inversores ven más a Bitcoin como un “activo de riesgo” gracias a su volatilidad, a la inmadurez de su mercado y a todos los riesgos regulatorios. Nos guste o no, en el par USD-BTC. USD es risk-off. Y BTC es risk-on. Claro que esto no es lo que se promueve. La narrativa nos dice otra cosa. Porque los libertarios dentro de la comunidad, se han dedicado a defender otro cuadro conceptual. Sin embargo, la acción del precio es más elocuente que todas las narrativas del mundo. Evidencia mata discurso. La realidad mata el pensamiento ilusorio.
Un dólar fuerte tiene sus ventajas y desventajas. En líneas generales, el exceso de fuerza monetaria es perjudicial. Una moneda demasiado dura no es buena para la economía. Una moneda fuerte estimula la acumulación y desalienta el gasto. En otras palabras, la moneda sube y la producción baja. Ese cuadro “deflacionario” golpea los ingresos. Por ende, promueve el desempleo.