En probabilidad y estadística, “correlación” indica la fuerza y la dirección de una relación lineal y proporcionalidad entre dos variables estadísticas. En el mundo de las inversiones, “correlación” indica algo muy similar. Significa que dos mercados tienden a moverse en la misma dirección. Es decir, uno sube. El otro también sube. Uno baja. El otro también baja. En este caso, hablamos de correlación positiva.
Importante. Correlación no es causa. Por lo general, dos mercados comparten una correlación positiva cuando ambos mercados prosperan bajo condiciones muy similares. Por otro lado, dos mercados comparten una correlación negativa cuando ambos mercados se moven en direcciones opuestas. . Claro que las correlaciones nunca son absolutas. Normalmente, se trata de una tendencia.
En promedio, podemos decir que el dólar y los principales índices bursátiles comparten una correlación negativa. O sea, por lo general, cuando el dólar sube, los índices bajan. Lo mismo podemos decir de los bonos del Tesoro (EEUU). La demanda por los bonos sube. Por lo general, los índices bursátiles bajan. El inversor, entonces, interpreta estos comportamientos para estimar el sentimiento general del mercado. ¿Risk-on o Risk-off? La actitud hacia el riesgo nos puede indicar la dirección del mercado. Lo que nos puede ayudar mucho a la hora de tomar decisiones.
Las acciones del mismo sector normalmente comparten una correlación positiva entre sí. Por ejemplo, las big tech, por lo general, bailan al mismo ritmo. Es decir, Apple, Meta, y Microsoft, por lo general, se mueven como un bloque. Claro que eso no implica que siempre se mueven como un bloque. En primer lugar, no hay correlación absoluta. En segundo lugar, una correlación no elimina totalmente la individualidad.
Ahora, Bitcoin es un activo claramente risk-on. Lo que implica que, en promedio, se alinea con big tech, Nasdaq y el S&P 500. Lo que también implica que, en promedio, se diferencia del dólar y los bonos-T. Insisto en repetir la palabra “promedio”, porque es perfectamente posible compartir una correlación, pero, al mismo tiempo, registrar días, semanas o meses de aparente no-correlación. Repito: Las correlaciones no son absolutas.



